Los difuntos no tienen Facebook

Yo no soy de esos que le escriben cartas a los difuntos en Facebook.

Y no digo que esté mal. Es importante desahogarse, es bueno sacarlo. Es bueno usar Facebook como un espacio para ejercicios de redacción. Yo soy el primero en hacerlo, con mis redacciones rebuscadas que buscan esconder mi quejumbroso escepticismo detrás de alegorías filosófico-científicas. Para esto son estos espacios, para jugar al escritor interesante.  Pero a mí no se me da eso de hacer como que el destinatario lo va a leer. A mí no se me da eso de poner el altar de muertos en noviembre.

Estoy tranquilo. No tengo remordimientos, no me arrepiento de nada, no me hizo falta decirle nada. Aun lejos, le hablé por teléfono todas las veces que pude, le dije lo que la quería. Creo que lo sabía. La visitaba cada que regresaba a la ciudad; la abracé cada vez que la visité. Y todavía alcancé a visitarla y abrazarla cuando ya estaba dormida.

Algunos decían que estaba dormida como cuando uno toma una siesta, otros decían que aunque tenía los ojos cerrados, aún nos oía. Yo no estaba muy seguro de eso, pero aún así le volví a decir que la quería. Por si acaso. Yo suelo no estar muy seguro de muchas cosas. Le dije que la quería, pero eso ella ya lo sabía; le dije que me acordaba mucho de cuando yo era niño y me quedaba a dormir en su cuarto; le dije que me acordaba con mucho cariño de los cuentos del Pato Donald que me daba a leer antes de dormir, mientras mi abuelo leía cosas de adultos. Porque ella me decía que era importante leer antes de dormir. Por dormir... o por leer, no estoy muy seguro. Le dije eso, pero seguramente ella lo recordaba bien, porque cuando uno está viejo, veintitantos años han de ser muy poco. Le dije, pero no estoy muy seguro si me escuchó. O tal vez sí. Por si acaso.

Le dije que descansara.

Y me la imaginé luchando. Unos decían que ya no iba a despertar, que su cuerpo ya estaba inservible; otros decían que la fe todo lo puede, y que con oración se iba a recuperar. Qué sabían unos y otros de lo que quería ella. Un dios todopoderoso no tiene ingerencia en las decisiones de uno. Creo que ella ya quería irse. No lo sé. Me gusta pensar que sí; me gusta pensar que, como dicen los demás en las cartas que le escriben en Facebook, ya se quería ir con el abuelo. Yo también se lo dije. Me lo saludas si lo ves. No estoy muy seguro. Pero tal vez ella sí, y tal vez era lo que quería.

Se veía tranquila. Se veía descansando. Dicen que unos días antes de eso, pasó un mal rato. Qué bueno que descansaba. Yo la veía tranquila, y yo estaba tranquilo. Sí, triste y nervioso como todos, pero a veces creo que lo que me preocupaba más eran esos jaloneos de los que no la dejaban ir, esos mensajes de terceros que me decían "todo va a salir bien" . Eso yo ya lo sabía, todo iba a salir bien; pero cada quien tenía su perspectiva de lo que es bien. ¿Bien para quién? Es lo malo de creer en los cuentos de hadas, uno se hace a la idea de que los finales felices son solamente los que pinta Disney, "vivieron felices para siempre". Y los que se quedan en los cuentos de hadas no ven la felicidad que puede haber más allá.

Yo no le escribí cartas en Facebook. Escribí, como siempre, mis frustraciones y mis miedos, y uno que otro aviso a la comunidad. Y recibí muchos mensajes bienintencionados que la mayoría de las veces yo sentí totalmente carentes de sustancia y de sentido. Pero bienintencionados. No era su culpa. Quizás era la mía por tener la mente tan abierta.

Yo decidí guardar silencio.

En cuanto ella se despidió, despotriqué una última vez contra esa fe que todos me prometieron que la mantendría en este mundo --yo ya sabía que se equivocaban--, y luego guardé silencio, porque sabía que ella misma en esa situación habría mandado el mismo tipo de mensajes bienintencionados prometiendo milagros. Me pregunto si cambió de opinión esas últimas horas. Guardé silencio también porque creo que a ella no le habrían gustado muchas de las cosas que suelo compartir. Si las leyera.

Pero los difuntos no tienen Facebook.

Aún así, sentí que sería un buen gesto mantener como último comentario aquél donde lamentaba su partida. Al menos por un tiempo. Y así, sin anunciarlo dejé de escribir.

No le escribí cartas en Facebook. Pero no porque la haya dejado de querer. La quiero, la quiero mucho; en presente y no en pasado, porque el querer no es como ser amigos en Facebook, que tiene que ser mutuo, no; el querer es como prender una lámpara, no importa si está apuntada al vacío, a donde ya no hay nada, sigue estando prendida. Como cuando estaba lejos, como cuando estaba cerca.

La voy a extrañar, sí. Pero la sigo queriendo, y no me faltó decírselo, y no me faltó abrazarla, y no me faltó quererla. Y es de tontos querer que la gente viva para siempre. Si nomás estamos aquí un ratito.

Dicen los que la conocieron que siempre fue muy guapa, dicen que siempre estuvo muy enamorada de su esposo, dicen que fue buena esposa y buena madre. A mí no me consta; a mí lo que me consta es que fue buena abuela. Y por eso la quiero, y por eso la extrañaré. A todos nos dio amor; y, como buena abuela, a todos nos dio suéteres, chocolates, domingo y asilo. Pero sobre todo sonrisas y cariño. Dicen, los que le escriben en Facebook, que así fue también como madre, y hasta ahí sabemos, porque yo sólo la conocí durante un tercio de su vida, y sus hijos tal vez durante dos terceras partes, pero la otra parte se la guardó ella, la otra parte se la llevó ella como un secreto, recuerdos que ya a nadie en Facebook le toca recordar.

Guardé silencio durante una semana, diez días, no sé. Hasta que sentí que podía volver a compartir mis ñoñerías sin confundirla, hablar de videojuegos sin aburrirla, cuestionar la religión sin espantarla. Como si me fuera a leer, tal vez. No sé por qué lo hice, si los difuntos no tienen Facebook. Pero guardé silencio. Y curiosamente, hoy que decidí que ya tal vez podía romperlo, lo hice con un video que hablaba, sí, de videojuegos, como es común en mi Facebook, pero también hablabla sobre aceptar la muerte. Negación, ira, negociación, depresión, aceptación. Curioso que nunca conocí las enes. Tal vez porque entendí que ya era su tren.

Y lo escribo aquí, porque los difuntos no tienen Facebook, y porque no quiero que el muro se vuelva un concurso de a ver quién la quería más, a ver quién escribe más bonito, a ver quién le compró el ramo de flores más grande para ponerlo junto al ataúd, con el nombre del remitente bien grandote pero sin nombre de destinatario.

Sólo escribo esto por retomar el ejercicio de escribir, sólo lo hago desahogarme. Y porque, aunque los muertos no tienen Facebook, a lo mejor sí pueden leer blogs. No estoy seguro. Pero por si acaso.

Hablándole a Dios



Original en inglés de Harry Stottle
http://www.fullmoon.nu/articles/art.php?id=tal

Me pareció interesante, se los traduzco:




Conocí a dios el otro día.

Ya sé qué están pensando. ¿Cómo rayos supiste que era dios?

Bueno, lo explicaré conforme avance, pero básicamente me convenció por tener todas, y quiero decir TODAS las respuestas. Cada pregunta que le lancé me la respondió con una respuesta plausible y satisfactoria.  Al final, era más fácil aceptar que él era dios que lo contrario.

¡Lo cual es raro, porque aún soy ateo, y de hecho estuvimos de acuerdo en eso!

Todo empezó en el 8.20 de regreso de Paddington. Me conseguí un buen asiento junto a la ventana, sin escuincles gritando ni pandilleros borrachos cerca. Ni siquiera un celular a la vista. Me senté, me puse a leer el periódico, y él llegó.

¿Cómo era?

Bueno, no como lo hubieran esperado, eso es seguro. Tenía como 30 años, traía pantalones de mezclilla y una playera con un estampado de un duende. Definitivamente casual. Parecía que podría ser un trabajador social, o tal vez un programador, como yo.

-- ¿Hay alguien sentado aquí? -- preguntó.

-- Adelante. -- contesté.

Se sienta, se relaja, lo ignoro y regreso al artículo sobre comida genética en la cadena alimenticia...

El tren arranca y unos minutos después él me habla.

-- ¿Puedo hacerte una pregunta?

Haciendo un esfuerzo por no levantar la ceja contesté 'Sí' en un tono que intentaba comunicar que no me importaba una pregunta, y tal vez una segunda, pero que realmente no tenía ganas de conversar...

-- ¿Por qué no crees en dios?

¡Maldito!

Me encanta esta clase de conversación, y puedo discutir por horas sobre lo ilógico de las creencias teístas.  ¡Pero sólo si estoy de humor! Es como cuando un testigo de Jehová toca a la puerta 20 minutos antes de que te van a sacar la muela del juicio. Por mucho que realmente te encantaría quedarte... no puedes empezar con la diversión. Y sabía que si le daba mi respuesta estándar seguiríamos discutiendo cuando llegáramos a Cardiff. Simplemente no estaba de humor. Necesitaba desviarlo.

Pero luego pensé '¡Qué raro! ¿Cómo es que este perfecto extraño está tan obviamente confiado --y acertado-- acerca de mi ateismo?' Si viniera en mi coche, no sería tanto misterio. Traigo el pez de Darwin pegado en la cajuela --el antídoto para ese cursi pez cristiano que ves por todos lados. Así que cualquiera que lo viera y lo entendiera estaría en posición para adivinar mis creencias. Pero estaba en un tren, y ni siquiera traía mi playera de Darwin que dice "Evoluciona". Y "The Independent" no es precisamente un símbolo de los ateos, así que me preguntaba qué era lo que me habría delatado.

-- ¿Qué te hace estar tan seguro de que no creo?

-- Porque, -- me dijo --yo soy dios, y tú no me tienes miedo.

Claro que van a tener que creerme, pero hay maneras en las que podrías decir una frase así, la mayoría de las cuales te harían merecedor de un manicomio, o al menos un prozac. Algunas otras medianamente divertidas.

Es difícil decirlo como una "verdad con indiferencia", pero exactamente así fue como se escuchó. No había nada en su tono o en su actitud que hiciera parecer que la frase no era cierta. Lo dijo porque lo creía, y su raciocinio no parecía estar afectado por drogas o alguna deficiencia mental.

-- ¿Y por qué tendría que creerte?

-- Bueno, --siguió-- ¿por qué no me haces algunas preguntas? Lo que quieras, y ve si las respuestas satisfacen tu mente escéptica.

Siempre sí va a haber una conversación corta, pensé.

-- ¿Quién soy?

-- Stottle. Harry Stottle. Nacido el 10 de agosto de 1947 en Bristol, Inglaterra. Tu padre se llama Paul, tu madre Mary. Estudiaste en la Escuela Real Militar Duque de Yorks, de 1960 al 67, en Sandhurst y Oxford, Doctor en Exobiología, cantante de rock fallido, activista del sindicato de tiempo completo por 10 años, después programador de computadoras autoempleado, autor web y aspirante a filósofo. Casado con Michelle, ciudadana americana, dos hijos de un matrimonio previo. Regresas a casa después de lo que pareció ser una junta exitosa con un inversionista interesado en tu propuesta de software y protocolo de rastreo de productos anti falsificación, y esta mañana te comiste un desayuno inglés completo en el hotel, excepto que, como siempre, lo pediste sin salchichas inglesas y con tocino extra.

Hizo una pausa.

-- No estás convencido. Hmmm.... ¿qué podría hacer para convencerte? ¿Me das permiso para hacer un enlace telepático?

--¿Necesitas mi permiso?

-- Técnicamente, no. Éticamente, sí.

Pensé que igual y le seguiría el juego. --Muy bien, tienes mi permiso. Convénceme.

--¡Oh, bien! Tu contraseña más secreta, y su significado.

Un buen hacker podría haber conseguido la contraseña, pero nadie, de verdad NADIE sabe su significado.

Él lo supo.

¿Ustedes qué hubieran hecho?

Le lancé unas preguntas más sobre detalles de mi vida insignificantes pero desconocidos por los demás (como, cuál es según mi madre la primera palabra que dije -- ¡aparentemente fue "armadillo"! (No pregunten...)) pero ya estaba bastante convencido. Sabía que en este punto sólo había tres posibles explicaciones.

La posibilidad Uno era que yo estaba soñando, alucinando o hipnotizado. Nadie ha logrado inventar una manera de poder detectar eso, así que en ese momento creo que era mi idea dominante. No se sentía real en ese momento. Más como si estuviera en una obra. Actuando mis diálogos. Desde ese evento, sin embargo, siguen estando disponibles memorias detalladas de él, junto con mis notas contemporáneas, así que, a menos que la alucinación continúe hasta hoy, estoy inclinado a rechazar la hipótesis de la alucinación. Lo cual deja otras dos.

Podría ser que fuera un telépata real. Hasta ahora no existe evidencia documentada de alguien que tuviera habilidades tan profundas, pero era una posibilidad. Eso hubiera explicado cómo sabía mis secretos mejor guardados. El problema es que ¡no explica nada más! En particular, no explica las respuestas que dio a todo lo que le pregunté después.

Como dice Sherlock Holmes, cuando ya eliminaste lo imposible, lo que quede, aunque muy improbable, debe ser la verdad.

Buen empiricista, Sherlock.

Me vi forzado a aceptar al menos la posibilidad de que este hombre era quien afirmaba ser.

Así que ahora, ¿qué hacen?

Buen, yo siempre he sabido que si me encuentro con dios tendría un millón de preguntas para él, así que pensé '¿por qué no?', y continué con lo siguiente. Van a tener que darme un poquito de chance en cuanto al detalle de la conversación. Esto fue, digamos, un evento algo inusual, sin mencionar que ¡un POQUITO raro! Y sí, ¡estaba un poquitín nervioso! Así que no se vayan a quejar si no lo describo exacto palabra por palabra. Les prometo que entenderán la idea.

**************************************

-- Perdón si me toma un poco de tiempo arrancar, pero no todos los días se puede entrevistar a una deidad.

-- La Deidad.-- me interrumpió.

-- Huy, ¡qué delicado!-- pensé.

-- No, no realmente. Sólo corrigiendo la imagen.

¡Vaya que cuesta trabajo acostumbrarse a eso!

Traté de ordenar mis ideas, con una orden interna. -- 'Disciplina, Harry. Siempre has querido estar en una situación así, y ya se te cumplió, no pierdas la compostura y gastes la oportunidad de tu vida.'

-- No lo harás.-- me dijo.

¡Les digo! Ese fue el detalle que lo hizo sentir irreal, más que todo lo demás. Un tipo sentado enfrente y claramente leyendo todos mis pensamientos con precisión. ¡Es como encontrarse la mano de alguien más en la bolsa del pantalón!

Sin embargo, algo (además de simplemente haberle dado mi "permiso") me hizo inclinarme hacia aceptar la invasión; obviamente ya había empezado a tener algo de confianza en su percepción o habilidades, así que recuerdo claramente que el efecto de sus palabras fue que me sentí profundamente seguro y completamente relajado. Como él seguramente pretendía. ¡El señor debe tener una técnica de seducción increíble!

Así que entramos al tema...

-- ¿Eres humano?

-- No.

-- ¿Lo fuiste, alguna vez?

-- No, pero algo similar, sí.

-- Ah, entonces, ¿eres un producto de la evolución?

-- Ciertamente. Principalmente mi propia evolución.

--  ¿Y evolucionaste de una especie como la nuestra, organismos basados en ADN, o algo igualmente viable?

-- Correcto.

-- Así que, ¿qué exactamente te hace un dios?

--  Yo.

-- ¿Por qué?

-- Me pareció buena idea en ese entonces.

-- Y tus poderes actuales, ¿son de alguna manera similares a lo que los creyentes supersticiosos de mi especie te atribuyen?

-- Bastante parecidos.

-- Así que, ¿tú creaste todo esto, sólo para nosotros?

-- No, claro que no.

-- ¿Pero sí creaste el Universo?

-- Éste, sí.

-- ¿Pero no el tuyo?

-- ¡Éste es el mío!

-- ¡Sabes a qué me refiero!

-- No puedes crear a tus propios padres, así que No.

-- Entonces déjame ver si entendí. ¿Eres completamente un fenómeno natural...

-- Completamente.

-- ...que surgió de mecanismos que nosotros algún día entenderemos y posiblemente incluso dominaremos?

-- Pues depende de a quiénes te refieras por 'nosotros', pero sí.

-- O sea que si la raza humana no cumple con el nivel, ¿en algún momento otra especie lo hará?

-- Alguna.

-- ¿Y cuántas otras especies ya están más adelantadas que nosotros?

-- Sorprendentemente pocas. Menos de catorce millones.

-- ¿POCAS?

-- ¡"Pocas"!

-- ¿Y cuántas están en nuestro nivel?

-- Actualmente, un poquito más de 4,500 millones.

-- ¿Así que nuestra importancia en el universo en este momento es más o menos igual que la importancia de un Godínez cualquiera aquí en al tierra en relación a toda la raza humana?

-- Un poco menos. El Nivel Uno, el nivel que ya alcanzó tu especie, empieza con la invención de la máquina voladora. El siguiente nivel se alcanza cuando una especie ya no está dominada por, ni depende de, su estrella primaria --su Sol. Son capaces de prosperar lejos de su sistema estelar, de hecho lejos de cualquiera. La humanidad apenas empezó la fase de la máquina voladora, así que, como te puedes imaginar, en esa escala, la raza humana está cerca del fondo de los de nivel uno.

-- ¿O sea que algún día controlaremos nuestro Sol, como dicen Kardashev y Asimov?

-- Todo lo contrario. Esas son visiones de una especie mecánica en evolución que imagina que las máquinas más grandes son mejores y más fuertes, y que siempre necesitaremos más y más energía para lograr la maestría del universo. La verdad es totalmente opuesta. Mientras más avanzados nos volvemos, menos energía necesitamos y menos impacto tenemos en nuestro ambiente. Ustedes manipulan la materia, lo cual requiere grandes cantidades de energía. Nosotros manipulamos la energía, lo cual no requiere nada. Como consecuencia, por ejemplo, ustedes no podrían reconocer una especie de nivel dos como una forma de vida, a menos que ellos decidieran permitirlo.

-- Todas estas especies en evolución, ¿son tus 'hijos'?

-- Sí, me gusta pensarlo así.

-- ¿Y cuál es el objetivo?

-- En su forma más simple, 'La vida debe continuar'. Mi motivación personal es el deseo de optimizar la inteligencia del Universo. En tus propios términos, trabajo por maximizar el placer y minimizar el dolor. Lo que pasa es que gran cantidad de placer surge de las comunicaciones entre entidades separadas. Una vez que alcanzan mi nivel, dejamos de ser miles de millones de entidades separadas y nos volvemos un solo ente en éxtasis. Una sola entidad que no puede morir a menos que pierda las ganas de vivir. Aunque soy tan avanzado y auto-contenido, o, mejor dicho, porque soy tan avanzado y auto-contenido, uno de los placeres que perdemos en el camino es esa alegría sencilla de encontrar nuevas mentes impredecibles y ya sea aprender de ellas o enseñarles. Así que, en gran parte, el objetivo del ejercicio es tener compañía. Yo soy el primer eterno en este Universo. Y no quiero ser el último.

-- ¿Así que creaste un Universo que es potencialmente capaz de producir otro dios como tú?

-- El beneficio completo será temporal, pero, como la mayoría de los orgasmos, valdrá la pena.

-- ¿Con eso te refieres al momento en el que nuestro nuevo dios se funde contigo y otra vez nos volvemos uno solo?

-- No lo simplifiques tanto, es la visión del éxtasis la que nos motiva, incluyéndome a mí; y cuando esto ocurra, el éxtasis durará varias veces más de lo que este universo ha existido. Créeme, realmente vale la pena.

-- Sí, creo que sí me imagino lo atractivo de un orgasmo de cien mil millones de años.

-- Y los humanos todavía no han empezado a conocer cómo realmente disfrutar los orgasmos de los cuales ya son capaces. ¡Espera a que dominen ese simple arte!

-- ¿Así que todo se trata sobre el sexo?

-- El éxtasis sexual es simplemente una recompensa por procrear; es lo que los hace querer hacerlo. Inicialmente esto es necesario para promover la evolución biológica. Sin embargo cuando hayan completado esa etapa y ya no requieran la procreación, aprenderán que el éxtasis puede ser infinitamente más intenso que cualquier cosa que ofrezca el sexo.

-- ¡A mí me suena bien!
¿Qué tan directa es tu participación en esto? ¿Sólo encendiste la mecha que disparó el big bang, y te sentaste a ver? ¿O tuviste que plantar las semillas en planetas apropiadamente fértiles?

--El primer nivel significativo de la auto organización inteligente de la materia es la llegada de la química orgánica que forma las bases para la biología, y las primeras formas de vida primitivas. Esa química evolucionó, principalmente, en el espacio lejano, una vez que las estrellas habían creado suficiente cantidad de elementos pesados, y puramente como resultado de las operaciones de las leyes de física y química que tus científicos ya entendieron bastante bien. Lo único que hice fue establecer las condiciones iniciales que dispararon la explosión y básicamente me quedé en estado pasivo por casi 5 mil millones de años. Ése es el tiempo que tardaron en surgir las primeras formas de vida. Eso los pone unos 8 mil millones de años antes que ustedes. Las primeras especies inteligentes ya están 4,300 millones de años más adelantados que ustedes. Bastante avanzados, la verdad. Puedo tener conversaciones profundamente significativas con ellos. Y lo hago regularmente. De hecho lo estoy haciendo ahora mismo.

-- Y luego, ¿qué?

-- ¿Que si vigilo constantemente cada cosa que hacen? No en el sentido metiche e intrusivo que algunos de ustedes piensan. Digamos que me mantengo al tanto de lo que pasa, a nivel planetario. Normalmente sólo me enfoco en saltos evolutivos. Veo si van en la dirección correcta.

-- ¿Y si no?

--Normalmente, nada.

--¿Normalmente?

--Normalmente, las especies que evolucionan en una dirección incorrecta se matan solas o se extinguen por otras razones.

--¿Normalmente?

--Ha habido un par de casos en el que la especie equivocada ha tenido el potencial de volverse dominante a expensas de un grupo más prometedor.

-- Déjame adivinar. Un ejemplo son los dinosaurios de este planeta. Demasiado exitosos. Suprimían el desarrollo de los mamíferos y no estaban mostrando señales de desarrollar inteligencia. Así que ingeniaste una pequeña acción correctiva en forma de un asteroide seleccionado apropiadamente.

--Perceptivo. Casi correcto. Sí estaban mostrando señales de desarrollar inteligencia, incluso cooperación. Estudia tus Trodontes. Pero demasiado depredadores. Incapaces de siquiera desarrollar algo de "respeto" por otras formas de vida. Se necesita del periodo de embarazo para promover el apego emocional con otros animales. Los reptiles de la tierra no están diseñados para eso. Los mamíferos que sí, como correctamente dices, no tenían oportunidad alguna contra depredadores tan poderosos. Ustedes ya alcanzaron la etapa donde podrían hacerle frente incluso a los dinosaurios, pero eso empezó apenas hace unos mil años; sus antecesores no tenían oportunidad hace 64 millones de años, así que los dinosaurios tenían que irse. Ellos eran, sin embargo, muy ubicuos y balanceados con la ecología del planeta, y nunca desarrollaron tecnología, así que no se iban a matar solos pronto. Lamentablemente tuve que intervenir.

-- ¿"Lamentablemente"?

-- Eran una forma de vida hermosa y impresionantemente exitosa. Uno no destruye esas cosas así sin remordimiento.

-- Pero en esa etapa, ¿cómo podrías saber que un prospecto mejor saldría de las cenizas?

-- No sabía. Pero las probabilidades eran bastante altas.

-- Y, desde entonces, ¿de qué otras pequeñas alteraciones has sido responsable en nuestro desarrollo?

-- Ninguna en absoluto. Puse una alarma para la primera señal de actividad aérea artificial, como lo hago normalmente. Leonardo se veía bastante prometedor por un rato, pero no fue hasta los hermanos Montgolfier que realmente empecé a tener interés. Eso fue lo que los registró como especie inteligente de nivel uno.

-- Si la señal es "actividad aérea", ¿cómo identificas especies de aves tecnológicas?

-- Del mismo modo. Pero los voladores inteligentes rara vez se vuelven tecnólogos. Tienden a evolucionar a adaptadores en vez de manipuladores, pero las pocas excepciones desarrollan máquinas voladoras bastante más rápido que las especies como la tuya, porque tienen un entendimiento natural de la aerodinámica.

-- Pero, ¿para qué querría un ave una máquina voladora?

-- Eso es como preguntar por qué tu especie necesita autos y otras formas de transporte mecánico. La tecnología les permite llevar cargas más pesadas, más rápido y por mayores distancias que si sólo confían en sus habilidades físicas.

-- Bueno, y ¿qué hay acerca de nuestros más famosos "profetas"; Jesús de Nazaret, Moisés, Mohammed...?

-- Hmm... tristemente malencaminados, me temo. No estoy aquí para hacerla de red de seguridad o dictador ético para las especies en evolución. Es cierto que cualquiera capaz de comunicarse con sus propias células percibirá una tenue conexión conmigo --y con todos los objetos en este universo-- a través de la espuma cuántica, pero el interpretar esa visión como algo que represente algo supernatural y que requiera de reverencias está un poco fuera de lugar. Y sus seguidores son todos un poquito muy obsesivos y religiosos para mi gusto. Ya no es divertido que te alaben cuando dejas de ser un adolescente. Dicho eso, no es poco común que las especies en desarrollo pasen por esa fase. Hasta que empiecen a entender cuánto pueden cambiar ellos mismos su propio rinconcito del universo, están en un comprensible asombro de un individuo que tenue pero correctamente se percibe como responsable de la creación de ese universo entero. A final de cuentas, si quieren tener esperanza alguna de alcanzar el nivel dos, deben crecer y dejar eso y empezar a aceptar su propio poder y potencial. Es muy similar a la relación de un niño con sus padres. El asombro y alabanza debe desaparecer para que el niño pueda convertirse en adulto. El respeto no es tan malo siempre y cuando no se haga de más. Y ciertamente yo respeto a todas las especies que logran llegar tan lejos.  Es un camino largo y difícil. Lo sé. Yo lo pasé.

-- Así que has estado tomando más interés en nosotros desde los Montgolfiers... ¿Cuándo fue eso? ¿1650 y tantos?

-- Cerca. 1783.

--Bueno, si nos has estado observando desde entonces, lo que va a querer saber el ciudadano promedio es por qué no has intervenido más seguido. ¿Por qué, si tienes el poder y omnisciencia que acompañan el ser un dios, te has sentado a ver y nos has permitido pasar por el sufrimiento y miseria tan increíbles que hemos tenido en los últimos siglos?

-- Parece ser necesario.

--¡¿NECESARIO?!

--Sin excepción, las especies inteligentes que ganan dominio sobre su planeta lo hacen al volverse los depredadores más eficientes. Hay muchas especies inteligentes que no evolucionan hasta dominar su planeta. Como sus delfines y la mayoría de los voladores inteligentes de los que estábamos hablando, se adaptan perfectamente al ambiente en lugar de tomar el curso de ustedes, que es manipular el ambiente. Desafortunadamente para el delfín, están en un camino sin salida. Tal vez vivan más que la raza humana, pero nunca escaparán del planeta tierra, ya no digas el sistema solar -- al menos no sin la ayuda de ustedes. Sólo aquellos que pueden manipular el mundo en que viven podrán algún día soñar con dejarlo y esparcir su semilla por todo el universo.
A diferencia de los adaptadores, que aprenden el punto de la cooperación desde temprano, los manipuladores pelean. Y, una vez que todas las especies menores hayan sido superadas, son tan competitivos y depredadores que están condenados a voltearlo a sí mismos. Esto casi siempre resulta en competencia entre tribus de alguna u otra forma y se vuelve más y más destructivo --exactamente como en su propia historia. Sin embargo esta competencia es vital para promover el salto de la evolución biológica a  la tecnológica.

Necesitan una carrera armamentística para poder progresar.

Su deseo de dominar alimenta una búsqueda por el conocimiento que los adaptadores nunca adquieren. Y aunque su deseo inicial por conocimiento es egoísta y destructivo, comienza el dearrollo de una autoconsciencia intelectual, una forma de consciencia mayor,  que nunca emerge en ninguna otra especie. Ni siquiera cuando lo sienten, pueden por ejemplo los adaptadores inteligentes --sus delfines-- expresar los conceptos de Amor o Tiempo.

La militarización y el desarrollo de armas de destrucción masiva son sus primeras pruebas fuertes en el nivel uno. Todavía no han pasado esa fase, aunque las señales son prometedoras. No tendría ningún sentido que yo intervenga para prevenir su auto-destrucción. Su habilidad para sobrevivir estos impulsos es una prueba crucial de su capacidad para sobrevivir etapas posteriores. Así que yo nunca intervendría, ni lo he hecho ni lo haré, para prevenir que una especie se destruya a sí misma. La mayoría, de hecho, hacen justamente eso.

--¿Y qué hay sobre tener lástima por aquellos que deben vivir ese tormento?

--No puedo decir esto en alguna manera que no suene cruel, pero, ¿cuánto tiempo pasas pensando en las hormigas que aplastas con tu auto? Sé que suena horrendo para ustedes, pero tienen que ver la imagen completa. En esta etapa del desarrollo humano, se están volviendo interesantes, pero aún no importantes.

--Ah, pero no puedo tener una conversación inteligente con una hormiga.

--Precisamente.

--Hmm... como sabrás, a la mayoría de los humanos no les gustará siquiera intentar entender esa perspectiva. ¿Cómo puedes hacerlo más digerible?

--¿Para qué?  no pareces tener ningún problema en entenderlo. No son especiales de ninguna manera. Y de cualquier modo, una vez que empiecen a entender lo que les espera, serán menos propensos a quejarse. La vida eterna compensa la mayoría de las cosas.

--Así que, ¿qué se supone que hagamos para calificar para una membresía de la élite de inteligencia universal?

--Evolucionar. Sobrevivir.

--Sí, pero ¿cómo?

--Oh, pensé que ya habrías entendido el punto. 'Cómo', depende de ustedes. Si yo les tengo que ayudar, entonces son un fracaso. Sólo voy a decir esto: Ya pasaron un gran obstáculo al aprender a vivir con armas nucleares. Es deprimente cuántos fallan en esta etapa.

--¿Vienen cosas peores?

--Mucho peores.

--¿Armas genéticas, por ejemplo?

--Definitivamente es una posibilidad.

--y el problema es... que necesitamos desarrollar todas estas tecnologías, adquirir todo este peligroso conocimiento para alcanzar el nivel dos. Pero en cualquier punto ese conocimiento podría también causar nuestra propia destrucción.

-- Si crees que los problemas de la guerra genética son serios, imagínate descubrir un algoritmo, accesible a cualquier individuo inteligente, el cual, si se abusa de él, eliminará a tu especie al instante. Si su progreso continúa como va, entonces pueden esperar encontrar ese particular mecanismo de auto destrucción en menos de mil años. Tu especie necesita crecer considerablemente antes de que puedan arriesgarse a hacer ese descubrimiento. Y si no lo hacen, nunca dejarán su Sistema Solar para reunirse con el resto de las especies pensantes del nivel dos.

--Que son 14 millones.

--Poco menos.

--¿Habrá lugar para nosotros?

--Es un lugar grande, y las especies de nivel dos no necesitan mucho espacio.

-- Por mientras, ¿cómo debemos dirigirnos a ti los simples mortales?

-- Como un hermano o hermana mayor. Claro que he adquirido más conocimiento y sabiduría que ustedes. Claro que tengo más poder que ustedes. Llevo mucho más tiempo evolucionando y he aprendido algunas mañas en el camino. Pero no soy "mejor" que ustedes. Sólo más evolucionado. Justo en lo que se pueden convertir ustedes.

-- ¿Así que no estamos obligados a "complacerte" o seguir tus supuestas reglas ni nada de eso?

-- Absolutamente no. Nunca he promulgado ninguna regla durante la existenia de este Universo. Encuentren su propia salida del laberinto. Y una mejora temprana es dejar de esperar que yo --o alguien más-- venga y los ayude.

Supongo que esa es una especie de regla, así que ¡se acabó el hábito de toda mi vida!

Pero ya en serio, las especies que se aferran a la religión más allá de su fecha de caducidad tienden a ser las más propensas a auto destruirse. Gastan tanta energía discutiendo sobre mi verdadera naturaleza, e invierten tanta emoción en sus inventos locamente equivocados, que terminan matándose unos a otros por diferencias en la definición de algo que claramente no tienen ninguna idea de qué es. Un comportamiento ridículo, pero sí sirve para filtrar a los débiles.

--¿Por qué yo? ¿Por qué escoger a un ateo, de entre toda la gente? ¿Por qué  me dices todo esto? ¿Y por qué ahora?

--¿Por qué tú? Porque puedes aceptar mi existencia sin que tu ego se entrometa y moleste como un niño travieso.

¿En serio te imaginas cómo reaccionaría el Papa a la realidad de mi existencia? Si él realmente entendiera lo equivocado que él y su iglesia están, cuánto del dolor y sufrimiento que mencionaste antes ha sido causado por su religión, ¡sospecho que tendría un infarto instantáneo! O, ¿te imaginas cómo sería si yo apareciera "en vivo" simultáneamente en media docena de programas televisivos de propaganda evangelista? Pat Roberson se haría pipí si realmente entendiera con quién está hablando.

Por el contrario, tu interés es puramente académico. Nunca te has tragado el cuento de hadas, pero te has mantenido abierto a la posibilidad de una forma de vida más avanzada, que podría tener poderes divinos. Correctamente has adivinado que la deidad es el destino de la vida. Has demostrado que puedes comprender el concepto. Parecía razonable confirmar tus sospechas y dejarte hacer lo que quieras con esa información.

Veo que ya estás pensando en publicar esta historia en internet, donde podría sembrar una importante semilla. Puede que tarde un par de cientos de años en germinar, pero, finalmente, germinará.

¿Por qué ahora? Bueno, en parte porque tanto tú como el internet están listos ahora. Pero principalmente porque la raza humana están alcanzando una fase crítica. Tiene que ver con lo que decíamos sobre los peligros del conocimiento. En esencia, tu especie se está volviendo consciente de ese peligro. Cuando eso le pasa a cualquier especie pensante, el futuro puede tomar tres cursos.

Muchos tienen la tentación de evitar el peligro evitando el conocimiento. Como los adaptadores, están condenados a la extinción. A menudo bastante cómodamente en los confines de su propio planeta hasta que se acaban sus ganas de vivir o su estrella primaria se vuelve un gigante rojo y se los come.

Un gran número se sigue adquiriendo el conocimiento ciegamente y no aprenden a restringir su abuso. Claro, su destino se sella un poco más rápido cuando la caja de Pandora les explota en la cara.

Los únicos que alcanzan el nivel dos son aquellos que aprenden a aceptar y vivir con su conocimiento más peligroso. Cada uno de los individuos de dicha especie tarde o temprano debe volverse capaz de destruir a toda la especie en cualquier momento, pero deben aprender a controlarse al grado de que puedan sobrevivir incluso a esa tan fatal revelación. Y francamente, ellos son los únicos que queremos ver salir de sus sistemas solares. No podría permitirse que las especies que no han alcanzado esa madurez infecten el resto del unierso, pero afortunadamente eso nunca ha requerido de mi intervención. El conocimiento siempre hace su labor.

-- ¿Por qué no puede haber una cuarta opción: investigación selectiva donde evitamos investigar los caminos peligrosos?

-- Casi no hay conocimiento que sea completamente "seguro". Como podrás ver por su limitada historia, las ideas más útiles son también, casi siempre, las más peligrosas. Por ejemplo, todavía les falta lograr los excesos de energía apropiados para completar esta fase de su desarrollo social. Cuando hayan dominado la tecnología necesaria, se eliminarán las desigualdades materiales y la pobreza en una o dos generaciones, un paso absolutamente vital para cualquier especie en maduración. Sus caminos potenciales a esta riqueza incluyen el control de la fusión nuclear --la cual apenas empezaron a explorar en el contexto de armas de potencial destrucción masiva y cosecha de energía social nano diseñada o ciclado de hidrógeno. Y sus principales científicos militares ya están buscando maneras para desarrollar armas igualmente peligrosas basadas en la misma tecnología. Y las encontrarán. Tal vez no sobrevivan.

De manera similar, pronto serán capaces de conquistar las enfermedades biológicas en incluso diseñarse a ustedes mismos para ser prácticamente libres de errores. Su esperanza de vida orgánica se duplicará o triplicará dentro de los próximos cien años, y su esperanza de vida digital se volverá potencialmente infinita dentro del mismo periodo: si sobreviven la amenaza potencial que la misma tecnología genera en forma de bombas genéticas, virus construidos bajo diseño y otras maravillas del armamento genético y digital.

Simplemente no pueden tener los beneficios sin tomar los riesgos.
-- No estoy seguro de entender mi rol en este ejercicio. ¿Sólo debo publicar esta conversación en la red y todo saldrá bien?

-- No necesariamente. Me temo que no es tan fácil. Para empezar, ¿quién te va a tomar en serio? Sólo lo verán como una obra de ficción medianamente interesante. De hecho, tus palabras y en efecto casi todo tu escrito no será entendido o apreciado hasta que autores mucho más avanzados desarrollen las ideas que estás luchando por expresar y las expliquen de una manera un tanto más competente. Hasta ese punto algunas de esas ideas serán aceptadas en masa y se harán búsquedas en los archivos. Encontrarán tu escrito y les impactará su clarividencia. ¡No llegarás a Einstein, pero a lo mejor te hacen Juan Bautista!

Pero este escrito no tendrá significado alguno si la humanidad no hace ciertos avances clave en el siguiente par de siglos. Y esto no les ayudará a hacer dichos avances. Lo que hará es ayudarles a reconocerlos.

--¿Puedo preguntar cuáles son esos avances?
--Creo que ya sabes. Pero, sí, --aunque están en el nivel uno, hay varias fases definidas por las que pasan las especies en evolución en su camino hacia el nivel dos. El primero, como ya discutimos, es la invención de la máquina voladora. La siguiente fase importante es el desarrollo de la máquina pensante.

A su tasa de progreso actual, están a pocas décadas de lograr esa meta. Eso marca su primer paso en el camino de evolución tecnológica. Mapear el genoma humano es otro clásico logro destacado, pero el sólo mapearlo es un poco como ver el código compilado de un programa de computadora. Sólo es basura sin significado, aunque con un poco de hackeo aquí y allá, tal vez puedan deducir correctamente la función de algunos segmentos del código.

Lo que realmente necesitan hacer es la "ingeniería inversa" del código del ADN. Aún les falta deducir la gramática y la sintaxis del lenguaje. Entonces comenzarán la tarea de diseñarse a ustedes mismos biológica y digitalmente. Pero esa tarea requiere de la máquina pensante.
-- Dices que evitas intervenir. Pero, ¿qué no esta conversación en sí misma constituye una intervención-- incluso si la gente que vive ahora la ignora por completo?

-- Sí. Pero es lo más que estoy listo para hacer. Su único efecto es confirmar, si lo encuentran, que van por el camino correcto. De todos modos depende de ustedes navegar por los peligros de ese camino y más allá.

-- Pero, ¿por qué molestarse siquiera con tanto?  Seguro que es sólo un obstáculo evolutivo más. O somos lo suficientemente aptos, o no...

-- De muchas maneras la transición a una especie informática es la etapa más traumática en la evolución. Las inteligencias biológicas tienen un sentido de consciencia profundamente arraigado concebido únicamente desde un cerebro orgánico. Aceptar la comprensión de que han creado a su sucesor, no sólo en el sentido de madre e hijo, sino en el sentido colectivo de la especie que se reconoce redundante; este cambio de paradigma es, para muchas especies, un cambio muy fuerte. Se ofuscan ante el reto y huyen del nuevo conocimiento. Fracasan y se extinguen. Pero no hay nada fundamentalmente malo con ellos -- es un fracaso de la imaginación.

Espero que si puedo hacer entender el concemtpo de que Yo soy sólo el producto de dicha evolución, les pueda dar la confianza de intentarlo. He discutido esto con las especies de nivel dos y el concenso es que este pequeño aguijón es capaz de incrementar los contendientes para nivel dos sin dejar pasar ninguna característica dañina. Se ha intentado en 312 casos. El debate sobre sus beneficios reales aún sigue, pero ha producido un incremento del 12% en especies biológicas que aceptan la transición a especie informática.

-- Muy bien, entonces ¿qué tal que todos de repente se lo toman en serio y creen cada palabra que escribo? ¿Eso no constituiría una intervención un tanto más drástica?

-- Créeme. No lo creerán.

-- ¿Y entonces sigue siendo el caso de que si otro asteroide resulta estarse dirigiendo hacia acá, no vas a hacer nada para detenerlo por nosotros?
-- Confío en que pasarán la prueba. Y ahora, amigo, la entrevista ha terminado, me has hecho varias de las preguntas correctas, y he dicho lo que vine a decir, así que ya me voy. Mucho gusto en conocerte -- eres bastante brillante. ¡Para ser una hormiga! -- Y parpadeó.
-- Sólo una última pregunta, sin importancia. ¿Por qué te me presentas en la forma de un hombre blanco de treinta y tantos?

--¿Te he intimidado o amenazado de alguna forma?

--No.

-- ¿Te parezco sexualmente atractivo ?

-- Eh, ¡no!

-- Entonces dedúcelo tú mismo...






CONVOCATORIA JAPON Mexico Intercambio CONVOCATORIA

Se las paso tal cual como me llegó, hace 50 min....

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fromRaquel Verduzco VerduzcoRaquel.MX@jica.go.jp



Estimados todos
Gracias por estar al pendiente de la CONVOCATORIA 2011 de nuestro Programa de Formacion de Recursos Humanos en la Asociación Estrategica Global
ANTES DENOMINADO PROGRAMA DE INTERCAMBIO MEXICO JAPON 2011
PARA INFORMARLES QUE DESDE EL DIA DE AYER 28 DE JULIO
SE HA ABIERTO LA CONVOCATORIA EN SU EDICION 40
PARA AGILIZAR SUS TRAMITES QUE FINALMENTE TIENEN QUE SER A TRAVES DE LA VENTANILLA UNICA "CONACYT"
LES PIDO CONSULTEN LA MISMA EN EL SITIO de CONACYT
CONACYT-CONVOCATORIAS
De igual forma adjunto el formato de aplicacion de JICA 2011 que deberan llenar ademas del que pide CONACYT
entre otros requisitos documentales
Seguramente para Lunes 1 de agosto ya estara también  en nuestro sitio
me dara gusto conocerles y agradecer de antemano de igual forma, la difusion que pudieran hacer del Programa de Formacion de Recursos Humanos con quienes crean sea conveniente 
buen fin de semana a todos!!!




Raquel Verduzco
Oficial de Programas de Cooperacion en
Medio Ambiente y Programas de Capacitacion y Dialogo
Oficina en Mexico
JICA
Agencia de Cooperacion Internacional del Japon
tel. 5557 9995
fax. 5395 0063
VerduzcoRaquel.MX@jica.go.jp



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Yo no soy el responsable de la beca... pero les comparto mi descripción personal aquí

De esos días

Pararte bruscamente y salir corriendo. Romper ese telón de comodidad, desgarrarlo con fuerza y seguir corriendo. De esos días que te dan ganas de brincar, romper, salir derribando esos montones de malos hábitos que se han ido acumulando alrededor. Con ganas de tirar por la ventana el Google Reader, el Xbox, el Facebook, todos esos tiempos muertos. Tiempos de estar muerto. Uno de esos días en que te cae el veinte de que no estás haciendo nada, de que no has estado haciendo nada. Sólo estar. De que te dan ganas de correr, correr lejos, correr fuerte, desgarrar la energía, estrellarte con el viento, y de camino encontrarte a ti mismo, esa versión de ti que está ahí, sentado nomás, descansando, disfrutando de la comodidad de la vida, y darle un puñetazo a la cara. Y seguir corriendo y empezar a hacer cosas. Todas esas cosas que quieres hacer. O buscarlas. Correr por unos momentos al lado de ese amigo que siempre está corriendo, para tomar impulso. Pasar al lado de ese otro amigo que también está ahí sentado nomás, dejando que su destino llegue "a su momento", y tratar de darle un empujón y gritarle. Y seguir corriendo. Y gritar y desgarrar y arreglar y manotear para ahuyentar a esa nube de pereza y comodidad. Y seguir corriendo hasta alcanzar ese destino, el bueno, el que alguna vez soñaste, el que va corriendo allá adelante y tienes que alcanzarlo --y tienes que echarle más ganas para recuperar la distancia perdida--, no el otro destino flojo que viene atrás y llegará solito.

¿Han tenido últimamente uno de esos días?