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Los trenes en Japón - parte 1

En Japón la red ferroviaria está muy extendida. Así como en el DF puedes llegar a casi cualquier lado en metro, en las grandes ciudades en Japón tienes varios sistemas --subterráneos y superterráneos-- para desplazarte. Como están muy bien estructurados, mucha gente lo usa como principal medio de transporte --en conjunto con la bicicleta--, en vez del coche. Además, la red más importante (Japan Railways) es de inversión privada, y compite contra otras compañías privadas, así que, aunque no es barato, dan muy buen servicio.

Al llegar a la estación, lo primero que tienes que buscar es el mapa de la red. En el mapa puedes ver marcado en qué estación estás (a veces no es muy clara la marca), y todas las estaciones de la red. Cada estación tiene un número que corresponde a lo que tienes que pagar desde donde estás hasta esa estación (desde 130 yenes las primeras estaciones hasta ochocientos y tantos o más cuando vas muy lejos). En muchas estaciones tendrás la suerte de que los nombres en el mapa estén en Romaji (letras "americanas" por decirlo de alguna manera), pero en otras (incluyendo algunas de las estaciones con más afluencia en Tokyo) todo está en Kanji, así que tienes que preguntarle al poli o saber el kanji de tu estación destino. Obviamente es común que necesites transbordar de una línea a otra, igualito que en el Metro.

Una vez que checas el precio, pasas a comprar tu boleto. Esto es en unas maquinitas con touch-screen (que normalmente están justo abajo del mapa). En la pantalla de la maquinita te muestran botones con los diferentes precios que se pueden comprar, y conforme vas echando las monedas o billetes se van activando los botones y los puedes presionar. Presionas el botón de la cantidad adecuada y te da tu boletito y tu cambio. También hay maquinitas más viejitas sin touch-screen, sólo con botones y foquitos. Es lo mismo.

Cabe mencionar que en algunas estaciones he visto que las maquinitas tienen un sensor de proximidad infrarrojo y la pantalla no prende hasta que te acercas.

También cabe mencionar que es raro que la gente se forme en las maquinitas. Normalmente todos están haciendo bola nomás viendo el mapa, y tú crees que están formados, pero no, siempre verás una máquina donde no hay nadie. Te les metes y no hay bronca.

También hay sistema de tarjetas de recarga, diferente en cada región; en las mismas maquinitas puedes meterle dinero a tu tarjeta.

Los torniquetes no tienen torniquetes (así como los niños no tienen niños y los perros no comen perros). Normalmente por default están abiertos, y si te acercas sin meter boleto o metiendo uno equivocado entonces mágicamente aparecen unas puertitas que te impiden el paso. Así es más práctico porque cuando hay mucha gente es más rápido nada más pasar en vez de empujar el torniquete. Y va un poco con la manera de pensar de los japoneses, que considera por default que los clientes son buenas personas y no hacen cosas indebidas. Entonces te acercas al "torniquete", metes tu boleto, y pasas... y recoges tu boleto del otro lado porque lo necesitas para salir. O, si traes tarjeta, la acercas al sensor (incluso sin sacarla de la cartera) y en una pantalita te muestra tu saldo.

Normalmente hay secciones de torniquetes "de entrada" y otros "de salida", pero también hay unos bidireccionales, y una de las Leyes de Murphy japonesas dicta que si vas a entrar por uno de esos, de la nada aparecerá una persona saliendo por ahí y entonces se te prende un símbolo de "no pasar" (igualito al de los Cazafantasmas pero sin fantasma) y tienes que dejar pasar a esa persona y cambiarte a otro. O esperar a que salga y entrar tú, pero la segunda parte de la Ley dicta que después de esa persona viene otra, y otra, y otra...

Al entrar a la estación, te darás cuenta de que, como toda la ciudad, está lleno de ayudas para los ciegos (de eso hablaré en otro post). Obviamente, dependiendo del tamaño de la estación y las líneas que crucen, puede ser que haya varios andenes diferentes, y hay que fijarse muy bien de qué línea y en qué dirección va cada uno. (No siempre los andenes de la misma línea que van en direcciones opuestas están enfrente uno del otro). Lo que es bastante incómodo (varias veces nos perdimos en Osaka) es que una vez pasando los torniquetes es difícil o imposible encontrar un mapa de la red completa, por lo que si no recuerdas en qué dirección tenías que subirte para llegar a tu destino tendrás que preguntarle al policía.

Una vez que llegas al andén, lo primero que ves es un reloj junto con un par de pantallas de LEDs a cada lado que te indican cuáles son los próximos trenes que salen en cada andén, hacia qué dirección, y a qué hora (como comenté en otro post, son bastante precisos). Esta información normalmente va alternando entre japonés e inglés. También encontrarás de cada lado del andén un mapa con las estaciones a las que vas a llegar, así como los tiempos que tardas hacia cada estación, y las horas a las que pasa el tren.

Algo importante en lo que hay que fijarse es que en algunos casos hay dos o tres tipos de trenes: el Local, el Rápido y el Súper Rápido (su nombre oficial en inglés es Special Rapid, pero como en la pantalla sólo ponen S Rapid yo me acostumbré a llamarles superrápido). La diferencia entre ellos es que el Local va parando en todas las estaciones, pero los otros se saltan algunas (o muchas) y sólo paran en las importantes, así que tienes que fijarte si para en la estación a la que vas. Esto obviamente está marcado en los mapitas que mencioné.

En el piso (además de las omnipresentes marcas para los ciegos) están marcados los lugares donde quedarán las puertas del tren cuando pare, para que hagas fila ahí (quedaron atrás los días de andar cazando las puertas cuando viene llegando el tren). En algunos casos, como en Osaka, en los diferentes trenes (Local, rápido y superrápido) es diferente la distancia entre puertas, por lo que las marcas en el piso son de colores diferentes y/o incluyen un círculo, un triángulo, una flecha o una estrella, y en la pantalla de arriba te dicen en cuál formarte para cada tren.

En algunas estaciones o les sobró el dinero o temen del efecto lemmings (los de atrás empujan y tiran a los de adelante al barranco), y entonces a lo largo del andén hay bardas con puertas automáticas que se abren coincidiendo con las del tren.

Normalmente todos esperan al tren formados y en silencio. En cuanto se acerca el tren, se oye claramente una voz diciendo "Mamonaku, san ban noriba de, densha ga mairimas" o lo que es lo mismo, "Weyes que están formados en el andén tres, por si no se han dado cuenta, ahi viene el tren." El tren llega, y las puertas se detienen coincidiendo con las marcas en el piso. Entonces las dos filas que hay enfrente de cada puerta se hacen a los lados para que la gente salga. Cuando terminan de salir, las viejitas que estaban formadas atrás de ti sacan el cobre y mandan a la goma a la fila y se te meten enfrente.

Cuando llegamos a Japón, nos pasaron un video informativo de cómo funciona la vida acá. Me dio mucha risa que cuando explicaban esto del tren, el narrador decía "Por favor respete las colas." y en ese momento veías a unos policías con sus guantecitos empujando los traseros de la gente para que quepa.

Ah, pero a mí me piden que respete las colas. ¡Pues que respeten la mía!

Afortunadamente, eso de entrar a presión como sardinas y ser torteado por la Ley no me ha tocado verlo ni vivirlo. Será porque donde vivo es un pueblito arrocero y no hay más que una estación de tren para salir de la ciudad, y otro par de estaciones de otra línea que pasan cerca de la frontera y sólo me sirven para ir a otras ciudades.

En fin, este post ya se alargó y atrasó mucho, así que por hoy lo dejamos ahí.

 

NOTA DEL AUTOR: Las ilustraciones de esta entrada han sido eliminadas intencionalmente para promover la imaginación del lector.

Japón y la puntualidad

Llevo casi dos meses posponiendo este escrito que porque lo quería ilustrar con unos videos que me ha dado mucha flojera editar, así que ya, mejor se va sin videos.

Les he estado enseñando detallitos de Japón, pero ahora les voy a contar más a grandes rasgos cómo es la vida acá.

Tras --por fin-- empezar a escribir, me di cuenta de que quiero abarcar muchos temas, con las desventajas siguientes:

1) me voy a tardar mucho en escribirlo y me va a dar flojera terminar

2) se van a tardar mucho en leerlo y les va a dar flojera terminar

Así que mejor lo separamos por partes, y esta vez sólo hablaré de un tema.

Lo primero que nos sorprendió al llegar a Japón es la puntualidad. En México estaba acostumbrado a que cuando decía la hora siempre redondeaba. Si el reloj dice 1:17, puedo contestar "una y cuarto" o "una y veinte", da igual. Aquí en Japón todo es exacto. Si el tren dice que sale a la 1:18, lo verás llegar a la estación a la 1:17 con 40 segundos, y arranca a la 1:18. Las maestras de japonés esperaban que ya estuviéramos dentro del salón listos para empezar la clase a las 10 en punto; no a las 10:02 o 10:07 como pasaría en México. Hay tablas con los horarios para todos los camiones y trenes. Puedes saber exactamente cuánto te vas a tardar en llegar de un lugar a otro.

Varias veces nos dejó el camioncito que nos llevaba al tren porque entregábamos la llave y salíamos del lobby exactamente a las 8:05, por ejemplo... pero en ese mismo momento ya estaba arrancando el camión.

Me sorprende que en la tele los programas empiezan exactos. Cuando estaba en Osaka se puso muy de moda una telenovela en la mañana antes de las noticias. Varias veces mientras me arreglaba me tocó ver cómo terminaba el capítulo justo para que empezara el noticiero a las 8:30. Hay un reloj en la pantalla, y el cambio de programa es exacto. No es que corten un programa para que entre el otro, sino que tienen calculado que la historia termina y hay fade out al momento justo mientras el reloj marca 8:29. Cambia a 8:30 durante el oscuro y aparece el señor del noticiero.

De hecho, varias veces que le puse el timer a la tele, literalmente el primero sonido que se oía de la tele era la voz diciendo "Son las 8:30, vamos a empezar con las noticias".

Así que siempre puedes saber exactamente a qué hora empieza tu programa favorito.

Igualito que con Televisa en México. (...)