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Espantapájaros digital

Cada día me asombran más los japoneses con su tecnología.

Como ya les había comentado, acá en Tsukuba estoy rodeado de sembradíos... principalmente de arroz, pero también de otras cosas. Son muy comunes unos cuervotes, que supongo de repente se comen las cosas que plantan, y también me ha tocado ver como grullas entre los campos de arroz.

A veces me voy al AIST en bici, y tengo que cruzar muuuchos campos (algunos no huelen muy bien que digamos). Y ya desde hace tiempo había alcanzado a ver esta cosa, pero no le había prestado atención. El otro día decidí detenerme tantito y observarlo.

Por lo que entiendo, es una especie de espantapájaros. No sé de qué sea el sembradío, pero de hecho nunca he visto a ningún pajarraco aquí, así que sí funciona.

Es digital, portátil, se ve que es fácil de instalar, y, siguiendo lo que les había platicado del ahorro de energía, funciona con energía solar y de viento, lo cual le da una autonomía de yo creo unas 24 horas al menos. Además es compacto y por lo que se ve no debe ser muy caro.

No entiendo bien el principio por el cual funciona, pero me parece bastante práctico (supongo que se basa en las oscilaciones que tiene en reacción a las corrientes de viento, y los rayos de luz que refleja de manera caótica). Alguna vez había visto algo parecido en México, pero éste es evidentemente japonés.

En fin, es más fácil que vean la foto:












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La RAE aconseja

Excelente consejo de la Real Academia de la Lengua Española.

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Digno de tomarse en cuenta.

No se pierdan otros ejemplos memorables como "Eso coge muy lejos" (27) (ay sí, ay sí, muy grandote, no?) y "Cogió y se fué" (29)(Qué desconsiderado). O la expresión "aquí te cojo, aquí te mato."

Todo cortesía de la Real Academia de la Lengua Española.

El dinero no crece en los árboles (¿o sí?)

imageHace poco leí el libro "Secretos de la mente millonaria". En él, T. Harv Eker plantea algo muy interesante: tu relación con el dinero (durante toda la vida) depende en gran medida de lo que te decían tus papás sobre el dinero cuando eras chico.

Lamentablemente, a la mayoría de la gente lo que le dicen durante toda su niñez son cosas como "No tenemos dinero", "El dinero es la causa de todos los males", "Somos pobres, m'ijo", etc.

¿Cómo afecta esto? Según el autor, por ejemplo, si a una persona siempre le dijeron que "No tenemos dinero", eso se quedará programado en su subconsciente. Cuando sea grande y empiece a ganar dinero, subconscientemente va a hacer cosas que logren cumplir eso. Por ejemplo, comprar muchas cosas a crédito (para asegurarse de que el dinero que reciba se irá de inmediato) o incluso gastar en baratijas y cosas inservibles o no duraderas. De esta manera, por mucho dinero que gane, siempre le ocurrirá que no tiene dinero. Según su subconsciente, ése es el deber ser.

Entonces me puse a pensar. ¿Qué me decían a mí mis papás sobre el dinero cuando era niño?

Afortunadamente, mis papás nunca me dijeron nada por el estilo. O no que yo recuerde.

imagePor el contrario, tenía una tía que me consentía mucho. Ella era gerente de una sucursal de Bancomer. Claro que para un niño de cinco años, eso significaba que era dueña del banco. Y era muy claro. Cada vez que yo iba de compras con ella --una o dos veces al mes-- yo le pedía un juguete. Ella sólo tenía que ir al banco, meter su tarjeta en una ranura de un aparato incrustado en la pared, y una persona que estaba del otro lado de la pared le pasaba, por otra ranura, todo el dinero que ella quería. ¿Por qué? Pues porque ella era dueña del banco, y podía sacar todo el dinero que quería; nunca se iba a acabar. Y así me compraba el juguete que quería. Un juguete a la vez; tampoco se trataba de verse avorazado.

Quizá mis papás no tenían todo el dinero del mundo, pero había otras personas que sí tenían todo el que querían.

También recuerdo que ya entrada la primaria, mi papá hizo conmigo un trato. Yo era muy ñoño y adicto a los videojuegos, así que cada mes que mi boleta de calificaciones trajera dieces, mi papá me llevaría al centro a comprarme un cassette de Nintendo.

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imageDescubrí que realmente no era difícil conseguir esos dieces, y así mi papá cumplía con su parte del trato, sin falta. Hubo una o dos veces que quizá dijo algo como "Híjoles, ahora sí me la pusiste difícil, no hay mucha lana, pero ni modo, un trato es un trato." Y yo siempre obtenía mi cassette de Nintendo. Y así, durante media primaria y parte de la secundaria, yo me hice de una muy decente colección de veinte cassettes de Nintendo y otros tantos de Super Nintendo. Cada mes, un cassette.

Era un poco como trabajar por un sueldo mensual. Pero nunca me dijeron "no m'ijo, este mes no hay dinero."

Conclusión: no es difícil conseguir lo que quiero. Siempre se puede, con un poco de esfuerzo.

Uno de esos juegos era el excelente The Legend of Zelda: A Link to the Past. En ese juego, conforme ibas avanzando, al eliminar a algunos enemigos aparecían rupias que ibas juntando. También había algunos personajes que te pedían favores que te pagaban con rupias, y, si en vez de sólo avanzar y avanzar hacia tu meta, te detenías un poco a buscar entre las piedras y matorrales, encontrabas más rupias.

imageCon esas rupias podías luego comprar armas, pociones de salud y otros objetos útiles. El problema era que sólo podías cargar 999 rupias. Si agarrabas una más cuando ya tenías el límite, ésta simplemente desaparecía. Una rupia perdida. Se iba al ciberlimbo virtual y no la aprovechaste. No llegabas a 1000, no te las contaban extra, nada. 999 era el máximo. Y esto era realmente un problema, porque yo muy fácilmente llegaba a 999, y seguía encontrando más. No porque aparecieran en mi camino, sino porque dedicaba un poco de tiempo a conseguirlas.

Entonces tenía que gastarlas... entrar a concursos, comprar muchas pociones de salud --de las azules, las más caras-- y regalarle rupias a cuanto indigente se me atravesara proponiendo contarme una historia interesante por unas cuantas rupias (historias que a veces no eran tan interesantes). Gastaba y gastaba y compraba y compraba y nunca se me acababa el dinero. Siempre tenía más de lo que podía guardar.

Y este juego lo jugué cientos de veces, toda mi mi pubertad y adolescencia. Y así subconscientemente me acostumbré a que, buscándole un poco, siempre hay dinero suficiente para todo lo que quiero, y más.


Tal vez pudieran pensar que todo esto me llevó a ser una persona mimada y que cree que todo es fácil. Por el contrario. Aprendí a trabajar duro y hacer un esfuerzo por conseguir las cosas que quiero. Pero afortunadamente, no tengo la mentalidad de que "por más que trabaje siempre seré pobre."

¿El resultado? Nunca me ha faltado el dinero para hacer las cosas que quiero. Conseguí una beca para ayudarme a pagar la maestría; con lo que he ganado de mi trabajo he podido comprarme varios lujos; nunca he tenido que decir que no puedo hacer algo por no tener dinero (salvo la vez del congreso de robótica, pero eso no cuenta porque realmente no quería ir). Y hasta he encontrado oportunidades de tener un ingreso extra de por vida. Pronto me pagarán por estudiar en el extranjero, y sé que lo que viene después será igual de bueno o mejor.


Sé que habrá gente que no estará de acuerdo. Que dirá que es porque ahora vivo con mis papás y cosas así. Adelante, pueden opinar. No es mi problema, y, si piensan un poquito, ése no es el punto. Aunque su niñez haya sido diferente a la mía, siempre pueden reprogramarse.


A ti, ¿qué te decían sobre el dinero cuando eras niño?


>>el libro<<

Instrucciones para abrir un paraguas.

I. Introducción.

Lo felicitamos por haber adquirido su nuevo paraguas telescópico marca StopWaters®. Ahora usted tiene en sus manos un dispositivo de la más alta tecnología. Por favor, dedique unos cuantos minutos a leer este manual de instrucciones para poder garantizar que tendrá la mejor de las experiencias con éste, su nuevo compañero.

Su paraguas StopWaters® cuenta con una tecnología tipo telescopio que lo distingue de los modelos habituales de paraguas. A diferencia del modelo habitual, que es largo y molesto, este paraguas StopWaters® puede retraerse a un tercio de su longitud de operación, por lo que su almacenamiento y transporte se vuelven tres veces más sencillas. Sin embargo, es importante también que usted tenga los cuidados necesarios que se le deben dar a este tipo de instrumentos.

Por ello, le solicitamos observar las siguientes medidas de seguridad:

1. No lo moje demasiado. Aunque su paraguas StopWaters® está hecho para detener la lluvia, no se recomienda nadar o bucear con él. Hacer esto invalida su garantía, y puede ocasionar que el material del que está hecha la membrana se vaya carcomiendo.

2. No lo abra en interiores. Esto no sólo invalida su garantía, sino que le garantiza 3 años de mala suerte. Le recomendamos que no lo intente. Recuerde que en interiores es difícil que llueva. Si tiene problemas de goteras, busque a su distribuidor de impermeabilizantes más cercano.

3. No lo apunte a la cara. Es importante abrirlo en una zona segura, despejada, libre de personas y objetos que puedan romperse. En caso de que sea necesario que usted esté presente cuando el paraguas se va a abrir, tenga mucho cuidado y protégase la cara con ambas manos.

4. No lo use para golpear a otras personas. Pueden salir lastimadas
las aspas del paraguas.

5. En algunos estados, es ilegal portar paraguas si no es temporada de lluvias. Por favor investigue y respete las leyes y reglamentos aplicables en su zona. StopWaters, Inc. No se hace responsable de las actividades ilegales en las que participen sus productos.



II. Partes de su paraguas StopWaters®

A continuación describiremos cada uno de los elementos que componen su paraguas telescópico StopWaters®, a fin de facilitar su uso.

1 - Membrana impermeable.- La parte más importante de su paraguas StopWaters®. Sirve para mantener al agua de lluvia de un lado mientras usted se mantiene del otro.
2 - Mástil.- Su función es facilitar la colocación del paraguas en una posición adecuada para detener la lluvia.(1)
3 - Espinas protectoras.- Los paraguas de manera natural desarrollan estos piquitos en la punta de los brazos sobresaliendo de la membrana como protección ante sus depredadores naturales, al igual que las espinas de un tallo de rosa.
4 - Mango.- Sirve para cubrir la punta del mástil. Se recomienda tomar el mástil por el mango.
5 - Brazos o aspas.- Se extienden y contraen para extender la membrana protectora y así maximizar el área útil de ésta.
6 - Corredera.- Éste es el 'centro de control' del paraguas. Al recorrer la corredera, usted puede abrir o cerrar el paraguas, como se explicará en las secciones III y V.
7 - Cinta y broche de seguridad.- Se utiliza para mantener el paraguas en posición retraída, para cuando no se va a utilizar.

(1) Aunque la posición recomendada es sostener el paraguas por encima de su cabeza, en algunas ocasiones esto puede variar. Vea la sección IV para más detalles.


III. Procedimiento para abrir su paraguas StopWaters®

El procedimiento para abrir su paraguas StopWaters® es muy sencillo, una vez que se conoce el mecanismo y se ha practicado un par de veces. Siga estos sencillos pasos para empezar a disfrutar del poder repelente de lluvia de su paraguas StopWaters®.

1. Tome con su mano derecha el mango, y con su mano izquierda el cuerpo del paraguas, asegurándose de que el mango apunte hacia Usted y la punta apunte lejos de usted.
2. Tire con fuerza, extendiendo el paraguas. Es importante que le dé mas fuerza a mover su mano izquierda hacia el frente que a mover su mano derecha hacia usted, ya que el hacerlo al revés podría ocasionar que se golpee el estómago. Al hacer esto notará que el paraguas empieza a extender su longitud. Siga haciéndolo hasta que oiga un "clic". Usted notará que ahora puede ver un segmento del mástil que antes estaba cubierto por la membrana protectora enrollada.
3. Siga tirando con fuerza hasta escuchar un segundo "clic". Con esto usted debe ser capaz de distinguir dos secciones del mástil metálico. También podrá encontrar entonces la corredera.
4.Busque el broche de seguridad. Usted debe ser capaz de encontrarlo en algún punto alrededor del cuerpo del paraguas. Tire del botón para desprenderlo del cuerpo. Con esto, la cinta de seguridad quedará colgando, y la membrana se desenrollará un poco.
5. Tome ahora el mango con su mano izquierda, y con su mano derecha tome la corredera. Tenga cuidado de esquivar las espinas protectoras, ya que podría lastimarse. Empuje la corredera en la misma dirección del mástil, alejándola de usted. En este momento los brazos se abrirán violentamente; tenga mucho cuidado. Siga empujando la corredera hasta que escuche un tercer clic. Tenga cuidado de no poner sus dedos cerca de la ranura que encontrará en la corredera, ya que al llegar al final del mango saldrá otra espina por esta ranura. Éste es el mecanismo patentado que hace que su paraguas StopWaters® se mantenga abierto sin importar lo fuerte de la lluvia.
6. Felicidades, ha logrado abrir satisfactoriamente su paraguas StopWaters®. Si ha tenido algún problema, repita los pasos anteriores hasta conseguirlo.

IV. Colocación de su paraguas StopWaters®.

Una vez que haya abierto su paraguas telescópico StopWaters®, necesita esperar a que comience a llover para poder usarlo. Si ya está lloviendo, siga las siguientes instrucciones. Si no, por favor espere.

Observe atentamente la lluvia. Notará que está compuesta por cientos --algunos dirán miles-- de partículas que caen del cielo. No se asuste, estas partículas son únicamente gotas de agua. Dependiendo de su lugar de residencia, es posible que esta agua esté limpia. Consulte el sitio de internet www.stopwaters.com/es-mx/clean-water-zones.html para verificar si el agua en su localidad está limpia.
De cualquier manera, debemos advertirle de un problema. Estas gotas de agua mojan. No tema, es aquí donde entra en acción su paragua StopWaters®.

Observe cuidadosamente las gotas de agua. Notará que la mayoría de ellas tienen una trayectoria de arriba hacia abajo. (En caso de que no sea así, consulte el apartado "Cuando no llueve de arriba hacia abajo", más adelante). Para evitar que el agua llegue a tocarlo, tome el paraguas por el mango o el mástil, y oriéntelo en sentido vertical, de manera que la superficie cóncava del paraguas apunte hacia abajo. Ahora colóquese debajo de el paraguas. Esto debe hacerse de preferencia en un área en la que no haya agua cayendo, como bajo una parada de camión, un toldo de una tienda, o algún sitio similar, pero NUNCA en interiores. Esto invalida su garantía y le traerá algunos años de mala suerte.
Una vez que usted se encuentre debajo de la parte cóncava del paraguas, proceda a caminar hacia donde llueve. No olvide llevar el paraguas con usted, manteniéndolo en la misma posición vertical. Notará que la tecnología patentada StopWaters® mágicamente evitará que el agua llegue a usted. Continúe caminando hasta que llegue a su destino.

Cuando no llueve de arriba hacia abajo.
Si no llueve de arriba hacia abajo, primero deberá identificar la dirección desde la cual viene la mayoría de las gotas de agua. Apunte su paraguas en esa dirección, y cólóquese detrás de la parte cóncava del paraguas. Camine llevando el paraguas consigo, manteniéndolo en la misma posición.


V. Cerrar su paraguas telescópico StopWaters®.

Una vez que haya llegado a su destino, será momento para cerrar su paraguas telescópico StopWaters®. El procedimiento es también muy sencillo, y se explica a continuación.

1. Ubíquese en una zona seca. Para asegurar la efectividad de su paraguas StopWaters®, es necesario que lo mantenga en la posición mencionada en la sección VI todo el tiempo que esté en una zona de lluvia. No intente cerrarlo si aún se encuentra en una zona de lluvia.

2. Ponga el mástil en posición horizontal, de manera que la membrana quede al lado suyo, cuidando no mojar o lastimar a otras personas. Sacúdalo un poco para quitar el exceso de agua.

3. sosteniendo firmemente el mango con su mano izquierda, busque la ranura de la corredera. Encontrará una espina que la atraviesa. Sosteniendo la corredera con su mano derecha, use su dedo pulgar derecho para presionar la espina. La corredera se soltará de su lugar y se retraerá un poco.

4. Alejando la cara de las espinas, jale la corredera con su mano derecha hacia usted. Los brazos se doblarán, contrayendo la membrana.

En este punto resulta conveniente llevar el paraguas StopWaters® a un lugar seco para escurrirlo. Siga los pasos 5 y 6 de la sección III para abrirlo, y colóquelo en el piso, hasta que se escurra totalmente. Una vez que esté seco, repita los pasos 1-4 de esta sección y continúe con los siguientes:

5. Busque la cinta de seguridad que se encuentra colgando de la membrana. Observe la posición del broche. Rodee el cuerpo retraído del paraguas con la cinta completamente, de manera que llegue a cerrarse el broche. Presione firmemente.

6. Tomando el cuerpo del paraguas con la mano derecha, y el mango con la izquierda, presione firmemente para retraerlo a su posición original. Tenga cuidado de no lastimarse los dedos de la mano izquierda al hacerlo.

Una vez que haya seguido estos pasos, ha cerrado correctamente su paraguas StopWaters®.

Le recomendamos que practique los procedimientos de las secciones III, VI y V varias veces hasta que se sienta en confianza de hacerlo. Recuerde que la práctica hace al maestro.



Solución de problemas

Problema: Intento correr la corredera, pero el paraguas no se abre.
Causa: El broche de seguridad sigue cerrado.
Solución: Suelte el broche de seguridad. Consulte la sección "Cómo abrir su paraguas" de este manual

Problema: Estoy sosteniendo el paraguas, pero aún así me estoy mojando.
Causa: No está lloviendo de arriba para abajo.
Solución: Sostenga el paraguas apuntando a la dirección de donde viene la lluvia.
NOTA: en caso de lluvias muy severas, es probable que necesite adquirir el accesorio FullCover® para protegerse correctamente de la lluvia. Visite la página www.stopwaters.com/es-mx/accesories/fullcover.asp para obtener más detalles.

Problema: La parte cóncava del paraguas no apunta en dirección del mástil.
Causa: Un viento fuerte o algún otro imprevisto ha dañado severamente las aspas de su paraguas.
Solución: Su paraguas necesita servicio técnico. Por favor llévelo a su sucursal StopWaters® más cercana.

Problema: Estoy parado bajo la membrana, y llueve de arriba para abajo, pero aún así me estoy mojando.
Causa 1: La membrana está dañada.
Solución 1: Su paraguas necesita servicio técnico. Por favor llévelo a su sucursal StopWaters® más cercana.
Causa 2: No es la lluvia lo que lo está mojando.
Solución 2: Su paraguas StopWaters® sólo lo protege contra la humedad de la lluvia, mas no contra accidentes personales.

Problema: Estoy sosteniendo el paraguas abierto correctamente, pero no hay diferencia alguna entre estar abajo de él o lejos de él.
Causa: No está lloviendo.
Solución: Espere a que empiece a llover e intente de nuevo.


Para cualquier otro problema consulte a nuestros técnicos especializados en tecnología paraguológica al 01-800-STAY-DRY.


Sabiduría GNP (Gran Nivel de Pen"#$&das)

Conversaciones reales entre el personal de Taller de Productos y nuestros vecinos Proyectos y Mobiliario en GNP.

Edit: una persona se puso muy reina y no quiso que saliera publicado su nombre, así que hay un nombre que no es real...



El golf no es un deporte. Es como el billar, pero para ricos.

(Sabia observación de Víctor mientras todos alababan a Lorena Ochoa.)


(Illeana regresa toda mojada después de haber ido al edificio de junto.)
Rigoberta - Iiih! ¿Por qué te mojaste?
Illeana - Pues porque está lloviendo...
Rigoberta - Pero, qué, ¿no te fuiste por el pasillo? ¿Con techo?
Illeana - Sí, pero no está lloviendo de arriba para abajo...

(Ciertamente, estaba lloviendo de lado...)


(David quiere hablar con Marissa. Marca a la extensión de Víctor, que está junto a ella.)
Victor - Taller, buenos días?
David - Pásame al bizcocho que tienes junto...
Victor - sale... jijiji
.....
Javier - Bueno?

(Tras la carcajada de Víctor, evidentemente David y yo tuvimos que soportar dos semanas de burlas y chismes).


(Todo mundo está tranquilo, cada quien trabajando en lo suyo. Todos en silencio, nadie ha dicho nada. De repente se oye la voz de Rigoberta, así de la nada, hablando cetáceo.)
Sí, pero dónde estwáaaa?
(???)


(Me dispongo a subir las escaleras y me encuentro a Doroteo).
Doroteo - Qué, no sirve el elevador?
Jvr- Sí, pero las piernas también... hay que hacer ejercicio...
Doroteo - Ah, es que... yo hago lagartijas en el elevador.

(Creo que sí cabría)


Víctor - ¿Como cuánto cuesta un boleto de avión a Japón?
Jvr - No sé... como quince mil pesos.
Víctor - ¡Qué caro! Mejor te vas en lancha... ¡Ah! ¡Ya sé! Te vas a Acapulco, te subes a la banana y le pides que te lleve!

(Tiene mucha razón. Desde Veracruz tardaría demasiado.)


Víctor - Ya Nina, acepta que eres un niño...
David - Seguro cuando estabas chiquita, mientras tus amigas jugaban a las Barbies, tú jugabas con tus G.I. Joes.
Nina - ¡No! Jugaba con carritos...


(Sobre la medalla de bronce en los clavados sincronizados.)
Jvr - ...pero todo mundo menciona a Paola y a la otra no... y pues la medalla la ganaron las dos...
Rigoberta - De hecho le tienen que dar una medalla a cada una, no?
Victor - Entonces no llevamos una medalla, llevamos dos! eeh! :)


Ángel - Sí, deberían incluir el Gotcha en las Olimpiadas
Víctor - Pero con arco y flecha!


No es lo mismo una Coca de dieta, que una dieta de coca.
(Sabia conclusión a la que llegó un servidor tras el error de Gerardo de pedirle una 'dieta de Coca' a Víctor que iba por un refresco.)

(Supongo que vía nasal sí ayuda a enflacar, no?)


¡Este güey se está haciendo güey!
(Yo, al ver que la pantalla de Víctor estaba predominantemente negra)


Letty - Rigoberta, ¿tú siempre traes tu cargador?
Rigoberta - No siempre, nada más cuando a veces.



Hay muchas más... pero pueden esperar a un segundo post. (Además de que necesito ayuda de Angel para recopilarlas porque se me han escapado muchas).