Hace
Cuando puse "[?]" es que por el ruido no entendí lo que dijo (¡se aceptan correcciones!)
(Para los que están leyendo desde Google Reader o similares: aquí va insertado un cuadrito con los archivos mp3, si no lo ven vayan al blog.)

Lo único que siente es coraje, rabia, injusticia. El buen empresario, el bien director, el buen ejecutivo, debe ser siempre el primero en llegar y el último en irse. El ejemplo arrastra. El ejemplo causa admiración. El ejemplo es lo que va creando la disciplina; no son las sanciones lo que crean la disciplina en una empresa.
No sé si de aquí alguien haya ido a Japón, que levanten la mano. No me van a dejar mentir. Bueno. Quiero presentar al país de mis padres. Japón es del tamaño de Chihuahua con Aguascalientes juntos. Chihuahua con Aguascalientes es todo el tamaño que tiene Japón. En el cual viven 127 millones de japonesitos. De su territorio no sale ni una sola gota de petróleo. Y México nos da, como ustedes saben, más de tres millones de barrilotes diarios a los mejores precios internacionales, y hay pobreza. [En Japón] no sale un sólo gramo de hierro, y es gran productor de automóviles, de electrodomésticos, y de infinidad de productos que hay en la habitación. Tiene cuenta entre los diez bancos más grandes del mundo, el índice de competitividad más alto del mundo, el índice de criminalidad de los más bajos del mundo, y el índice de ahorro per capita de los más altos del mundo.¿Y cómo un país tan pequeño, sin recursos naturales, puede llegar a ser una gran potencia económica mundial? Se debe, señores, a esta educación formativa. Que si nosotros en nuestros hogares, en nuestras empresas, en nuestras instituciones educativas, hacemos esto por dar una educación, una gran importancia en la educación formativa, México tiene todo, todo para ser una gran potencia mundial.
Son quince horas de vuelo desde México a Japón. Siempre vas a llegar en la tarde, o al anochecer. O muy temprano. Porque en Japón, después de las 10 de la noche a las 6 de la mañana, sobre los cielos no vuela un solo avión. Porque no con el ruidero del jumbo jet van a levantar a los ancianos, a los enfermos, a los bebitos, que duermen en los pueblos y en las ciudades del Japón. Siempre es el respeto a las mayorías.
Y puedo hacer este tipo de apuestas porque conozco perfectamente bien la educación formativa de ese pueblo.
Cuando salgan a la calle, van a ver estaciones del metro, y alrededor de la estación hay cantidad de bicicletas y de motocicletas porque la gente de su casa a cada estación en bici, en moto, deja su bicicleta, deja su motocicleta, sin llaves, sin candados, agarra el tren, se va a trabajar ocho, diez, doce horas, regresa en la noche, agarra la bici, agarra la moto con la cual regresa a su casa.Si está lloviendo, el municipio o la delegación ponen alrededor de la estación cantidad de paraguas que la gente agarra, se va a su casa y al día siguiente regresa ese paraguas a la estación, tal y como sucede en la estación de Nezahualcóyotl acá en la Ciudad de México.
Nos da risa, ¿verdad? Cuando nos deberíamos de preguntar "oye, y ¿por qué lo podrán hacer los japoneses, si son mucho más feos que nosotros? ¿Y por qué no lo podemos hacer nosotros?"
¿Saben ustedes por qué? Porque allá se educa bajo un principio de que si no es tuyo, debe ser de alguien.
Si no son tus crayolas, niñito, deben ser de alguien.
Si no es tu vagoncito, debe ser de alguien.
Si en la universidad, en el baño, te encuentras una cartera, un reloj, una pluma, no son tuyas, deben ser de alguien.
Señores empresarios, si en la fiesta se encuentran una señora y no es suya, debe ser de alguien. No se trata de que "ésa es mía, yo la vi primero." No se andan [?] En verdad.
Pero cuando te educan bajo el principio de que "si no es tuyo, debe ser de alguien", las cosas cambian.
Y ustedes como empresarios se han de dar cuenta. Lo que nuestras empresas, lo que nuestro país gasta. Gasta. En lugar de educar, gasta, en poner policías, y policías sobre los policías, en videocámaras, en candados, en llaves, en cajas fuertes... Gastos totalmente inútiles, cuando deberíamos de enseñar que si no es tuyo, debe ser de alguien. Encuentras una cosa, ¿es tuya? No. Lo dejas. [?]Eso es todo, nada más. Si no es tuyo, debe ser de alguien. Es todo, nada más.
Pero vean ustedes cómo educamos [?]. Porque esta educación debe ser en los hogares, en las escuelas, en los centros de estudio, en los centros de trabajo. Y no que, llega el niño del kinder feliz, "¡Mira mamita! ¡Mira mamita! ¡Encontré un Power Ranger que tanto, tanto quería tener!" --"Ay, ¡qué suerte tuviste hijito!" Y el condenado se va de suerte en suerte, hasta que termina en Almoloya. Cuando ahí la mamá le tuvo que decir "¿No es tuya? Vamos ahorita y la regresamos." Aunque tengamos que caminar diez cuadras con el escuincle. Pero ésa es la educación formativa que tanto, tanto necesitamos.
También... han escuchado ustedes... Miren, yo soy empresario desde los veinte años, les decía, empecé con esta fábrica de juguetes inflables, y estaba estudiando la carrera de Contador Público en la Escuela Bancaria y Comercial. Tenía clases de 7 de la mañana a 9 de la mañana, después de 6 de la tarde a 9 de la noche, por aquí viene un spam de mi querida Escuela Bancaria y Comercial. (Que, por cierto, para presumirles, mañana me nombran como Alumno Distinguido de esta Honorable Escuela Bancaria y Comercial.) Bueno, tenía clases de 7 de la mañana a 9 de la mañana, después de 6 de la tarde a 9 de la noche. En las tardes, cuando iba hacia la Bancaria, en Reforma e Insurgentes siempre hay jóvenes en los sémaforos que venden los periódicos de la tarde: el Esto, el Ovaciones. Yo les compraba el Esto, el Ovaciones, cuando éstos valían 35 centavos, y les pagaba con un billetote de 100 pesos.
Me decían, "Oiga, no tengo cambio, estoy empezando."
--"Pues no te preocupes: 9 y media, 10 de la noche que paso por aquí, me regresas el cambio y no tenemos ninguna bronca."
Muchos no me regresaron el cambio. Pero otros me dijeron --todavía me decían "joven"-- "Joven, aquí está su cambio."
Y esos que me dijeron "Joven, aquí está su cambio." y me regresaron el cambio, actualmente son los ejecutivos de mis empresas, tienen casa particular, coches último modelo, mandan a sus hijos a las mejores universidades de México, y todavía se dan el lujo de tener una casita de campo en Morelos o en el Estado de México. Es por ellos que yo me puedo auto-autorizar para poderme parar en un foro tan prestigiado como éste para decirles, señores empresarios, que con México, con su gente, se puede, siempre y cuando les des educación formativa.
¿Para qué quieres tener en tu negocio un ingeniero, un contador, un químico, o uno de Recursos Humanos, con dos maestrías y un doctorado, si no es honesto? ¿Si no sabe trabajar en equipo? ¿Si no es puntual? Mientras más años trabaje en tu empresa, más daño te van a ocasionar. Los valores no tienen títulos, ni tienen maestrías, pero es lo que hace al individuo, al ser humano, grande. Lo hace de calidad. Los valores. Eso es lo que quiero que no se les olvide. Que lo importante en el ser humano son los valores; y es lo que nos adolece en nuestra educación: los valores.
También, no sé si hayan escuchado, cómo se dice en nuestro idioma español (mexicano): se cayó, se perdió, se descompuso, se rompió... ¿Y quién lo hizo? Nadie...
Los demás compañeritos de Elías no lo dicen, pero lo piensan. "Ay, qué pendejo es Elías. Por güey..." (No, así hablan los niños de cuarto año de primaria, por si no lo saben...)
Pero después crecemos, y trabajamos en una empresa que ha adquirido esta maquinaria que es veinte veces más productiva que la máquina que anteriormente había adquirido el lugar. Y ahí ponemos a nuestro mejor técnico que se llama Alejandro. Nuestro mejor técnico al frente de esta máquina. Alejandro se siente muy contento, muy reconocido; Alejandro dice, "después de trabajar ocho años en esta pinchurrienta empresa... Hasta que se dan cuenta de que soy el más chilaquil de los técnicos..." Se siente muy feliz, muy contento, se aprende todos los manuales, y esta máquina no vuelve a funcionar sin que Alejandro le meta mano.
Pero a esta empresa le llega un gran pedido de exportación que tiene que cumplir en tiempo y en forma. El dueño y todos los gerentes van con Alejandro y le dicen, "Alex, confiamos en ti. Sabemos que nos vas a sacar de este atolladero, ¿eh? Le metes todo. Le echas todos los kilos."
Alejandro, esa noche, de los nervios, no duerme, pero al día siguiente dice "Si yo le muevo esto, seguro que va a producir más." Le mueve, y, ¡chin! Se apaga la máquina. Todo mundo se asusta. "Oye Alejandro, ¡¿qué le hiciste?!"
--"No, yo nada... se apagó. En verdad, se apagó. Se los juro que se apagó."
Viene nuestro técnico, no le da... Hay que traer al técnico desde Francia, para que diga "Es que alguien movió esto..." ¿Saben qué hacen con Alejandro? Me lo corren...
Elías quería, su intención inicial y verdadera era querer meter un gol de chanfle. Chanfleó mal, y es castigado.
Alejandro quería producir más, y es despedido.
Y por eso de nuestros trabajadores, de nuestros hijos, de nuestros alumnos, sólo vamos haciendo elefantes de circo.
Si éste elefante ahorita quisiera ser libre, hace ¡pum! Y sería libre. Pero ya ni se preocupa. Le han metido, desgraciadamente, sus domadores desde pequeño tanto, tanto en su disco duro de que no debe, no puede, no debe, no debe, no puede, que cree que no puede.
Y así, la mayoría de los trabajadores, de nuestros trabajadores, de nuestros burócratas, salen a trabajar por necesidad; por miedo y por temor, como elefantes de circo. Y ninguno sale por un sueño, por una meta, por un logro, por un objetivo. Salen y levantan la trompita, levantan la patita, hacen el trabajo que deben de hacer, ni un movimiento de más, ni un movimiento de menos. Y una vez que terminan de trabajar, los vuelven a anclar. Y así es hoy... y así será mañana... la semana entrante, el mes entrante, el año entrante... hasta que se mueran. O a los 40 años lo cambian por otro elefantito más joven.
Miren jóvenes, empresarios, si de veras quieren ser libres, si de veras quieren volar muy alto, y si de veras quieren ser triunfadores en la vida, lo primero que vamos a tener que aprender es a zafarnos de esta cuerda. De esta cuerda llamada ignorancia. Les advierto desde ahorita que hay que sacrificar en muchas áreas. Hay que sacrificar varias fiestecitas por ahí. Va a haber días en que vamos a tener que llorar porque no nos podemos escapar de esta ignorancia. Pero una vez que nos zafemos de esta cadena llamada ignorancia, vamos a ser libres, vamos a poder volar muy alto, vamos a ser los triunfadores de la vida.
Y cuando tengamos a nuestro personal trabajando para que dé la hora de la salida, la empresa no va a crecer. Porque el objetivo es que pase el tiempo, y con el menor esfuerzo posible.
La señora, si no está acostumbrada a estos halagos, va a decir "Y ora, éste, ¿qué se trae? A lo mejor quiere su nochebuena...[?]" Pero créanme que la mamá o la señora que recibe este tipo de halagos, mañana, sin que nadie se lo ordene, sin que nadie se lo pida, ella solita se va a arreglar mejor. Ella solita se va a esforzar por tener su casa cada día mejor. Más limpia, más bonita. Ella va a experimentar en cocinar otra sopa, otro guiso más sabroso.
Y es así señores, como nace la calidad. Cuando tú haces que tu gente se sienta ser hombres de calidad total. Y esto, esto es causa-efecto. Si das una sonrisa, la sociedad te regresa tres sonrisas. Si das una cara jetona, la sociedad te va a regresar tres caras jetonas. Entonces, da positivismo. Entrega positivismo, y cambiarás tu mundo. Si quieres cambiar tu mundo, primero cambia tú.
Aquí hay muchas mujeres muy guapas, pero voy a tomar el caso de Odet, por ejemplo. Vamos a acompañar, porque es muy conocida aquí en el medio. Vamos a acompañar a Odet cuando ella tenía como 11 años y la invitan al primer baile de su vida. Huy, Odet, de 11 años, está feliz, muy contenta, muy nerviosa, porque tiene 11 años y va a ir al primer baile de su vida. No sabe cómo arreglarse, cómo peinarse, si ya se pone tacones altos, si se pone medias, cómo se pinta, si se pone brassiere o no se pone brassiere... tiene 11 años, bueno... Llega el día de la gran fiesta y Odet se arregla lo mejor que puede. Sale de su recámara, y pasa por la sala, donde desgraciadamente se encuentra con una tía como las hay muchas.
Tan pronto ve a Odet, "Ay Odet, qué mal te ves. ¿Oye, ya te fijaste, mi amor, que tienes todas las medias chuecas? Ay, ese peinado la verdad no te queda. Te pintaste horrible, parece que te echaste una tlapalería encima, mi amor." Puros defectos, puros defectos. Entonces la niña Odet ante el primer defecto que le marca su tía empieza, lógicamente, a perder seguridad; empieza a perder confianza en sí misma. Y cuando llega en la fiesta Leonardo DiCaprio y le dice "¿Bailamos, Odet?" --"Ay, no, muchas gracias... no, ay, yo no sé bailar." Y esa noche Odet fracasa.
Pero la misma Odet se arregla, sale de su recámara y la tía la dice "¡Qué guapa estás! ¡Qué linda! ¡Eres la más hermosa de la familia! Qué digo de la familia, ¡del [mundo] entero! De grande Odet, vas a ser más hermosa que Paty Manterola." Esa noche, Odet triunfa.
¿Y qué hizo a Odet una triunfadora o una fracasada? La maldita tía.
Pero así hay padres de familia, así hay maestros, así hay jefes, ejecutivos, y así hay empresarios que todos los días, sin saber, lo único que hacen es a gente fracasada. Pero, Bendito sea Dios, también hay muchos padres de familia, muchos maestros, muchos jefes, muchos ejecutivos y muchos empresarios que todos los días, todos los días, lo que están haciendo es a gente triunfadora. Gente triunfadora que se le ame y se le respete en los hogares, en los centros de estudio, en los centros de trabajo, y que no desde las casas empezamos a decirles a nuestros hijos "eres un tonto, eres un bruto, siempre te pegas, eres un tonto..." Se hace tonto el escuincle.
También hay mamás que empiezan a decirles "eres un mentiroso, tramposo, mentiroso, tramposo..." El niño se hace mentiroso y tramposo. Hay mamás que empiezan a llorar y a gritar "¡Es un desgraciado, un maldito, eres un desgraciado, maldito! ¡Ya te pareces a tu papá!" Y se llega a parecer a su papá el escuincle.
Esto es el efecto Pigmalión.
Después nos quejamos del gobierno, nos quejamos del tráfico, nos quejamos de nuestros compañeros, nos quejamos de nuestros jefes, nos quejamos de nuestro México, nos quejamos.... ¿Y qué hacemos nosotros? Nada. Más que quejarnos.
Después condenamos. Agarramos el poder de Dios y le decimos a nuestros hijos: "Vas a reprobar." Y, chin, reprueban. "No te subas a esa rama porque te vas a caer." Y se caen. "No agarres el coche de tu papá porque vas a chocar." Y chocan. "No te comas eso, porque te vas a enfermar." Y [?] haya tomado un Yakult, no se va a enfermar...
Ésa es la influencia que tiene el ser humano [?]
También... sí quisiera plantearles tres problemas, futuros empresarios de México, tres problemas que tiene mi México y que si no los sabemos resolver de raíz, mi México no va a poder salir adelante.
El mayor problema que tiene México es que no somos autosuficientes de nuestros propios alimentos. Somos importadores de gran cantidad de granos. El que les habla ha sido presidente de la Federación Panamericana de Lechería, y con tristeza les tengo que decir que somos el país que más leche importa en ele mundo. Pero también somos un país que vende este tipo de aguas embotelladas más caras que la leche.
Yo soy hijo de inmigrantes, y sé lo difícil que es llegar a un país extraño, sin dinero, sin el idioma, sin amigos y sin relaciones, y tenértela que partir, y trabajar 14, 16 horas diarias, para mandar dinero a los municipios más pobres que dejaste en la República Mexicana, que es de gente valiente. Y gracias a esas remesas tenemos una estabilidad socio-económica más o menos pasable. Que si no llegarse estas remesas, otro gallo estaría cantando en nuestro país.
Pero lo triste, señores, no es que tengamos que estar vendiendo el maíz o los granos que nos hacen tanta falta. Lo que debemos de pensar en qué opuparnos es a quién obedece un ser humano. ¿A quién obedece un perrito? ¿Saben ustedes a quién? Al que le da de comer. Y eso, como nación, es perder libertad. Libertad hecha por muchos héroes, en muchas batallas durante toda la historia de México, y por estarles pagando una verdadera miseria al campesinado mexicano, el estar perdiendo esa libertad, creo que no se vale. No se vale. Y es por ello que es muy preocupante.
Y yo quiero decirles cómo le hizo Japón.
Japón quedó hecho polvo después de la Segunda Guerra Mundial, después de las bombas atómicas, la gente se moría materialmente de hambre... Pero hubo un gran político japonés que agarró un arroz, se lo enseñó a su pueblo y dijo, "¿Ven ustedes este arroz? Siémbrenlo, riéguenlo, fertilícenlo y coséchenlo. Y yo, la Conasupo de Japón, te lo voy a comprar al triple de lo que valga en el mundo." (Lo sigue haciendo hasta la fecha).
El campesino que en esos momentos no tenía nada de nada, y al recibir todo ese dineral por su cosecha, inmediatamente empieza a comprar. Pantalones, zapatos, blusas, mesas, sillas, bancas, estufas, planchas, focos, relojes, ventiladores, refrigeradores... y empieza la pequeña y mediana industria japonesa a trabajar las 24 horas del día. Y a mayor producción, menor costo. Y a menor costo, exporto. Y al exportar gano dólares, gano divisas, con las cuales pago la deuda externa, y ahora todo mundo le debe a Japón.
¿Qué hacemos nosotros?
Le pagamos una miseria al campesinado mexicano, traemos el maíz que nos hace falta, lo hacemos tortillas, lo hacemos chilaquiles, lo hacemos tamalitos de chipilín, y en 24 horas aquí [?] lo fabricamos y lo hacemos [cuacuau?]. Y con ese producto nunca vamos a poder pagar la deuda externa, y la deuda sí que crece, crece y crece...
Autosuficiencia alimentaria. Gran problema de mi México.
Segundo problema que tiene mi México. ¿Quién de ustedes, honestamente hablando, quisiera que si hijo o su hija fuera maestro de primaria o de secundaria? Levante la mano. [...] La primera vez que encuentro... siempre pregunto y es la primera vez que encuentro gente que me levante la mano. Es increíble. Por lo general, los jóvenes ahora van por el dinero, ya saben que como maestro nunca pueden llegar a ser ricos, (salvo dos casos muy especiales --los demás son pobrezones). Y lo preocupante es quién va a educar al futuro de esta nación. ¿Quién va a educar a nuestro México? ¿Quién va a educar a sus hijos? ¿Quién va a educar a mis nietos, si en los mejores hogares, con lo mayores recursos y los mayores principios, nadie, nadie quiere que su hijo sea maestro de primaria o de secundaria?. Y Confucio dijo: La nación o el individuo que no sepa respetar a sus ancestros, a sus padres y a sus maestros, será una nación o un individuo que se irá a la decadencia. Y eso es preocupante.
Y yo entiendo por qué los jóvenes no quieren ser maestros. Porque saben que como maestros no pueden llegar a tener dinero. Y la culpa la tenemos nosotros que le hemos dado tanta importancia al que tiene y nos hemos olvidado totalmente del que es. Le hemos dado tanta importancia al que tiene, los Carlos Slims son los que salen en las mejores revistas, tienen palcos en los estadios, las mejores mesas en cualquier restaurant o cualquier show, y al que es se les olvidan todos, no lo toman en cuenta para nada. Eso es lo triste. La culpa la tenemos nosotros, todos los padres de familia, desde cuando estamos educando a nuestros hijos. Vean ustedes al papá que sale a pasear a su hijo en domingo de 8 años y vean ustedes qué empieza a decirle.
"¿Ya viste, hijito, en qué carrazo anda ese güey? ¿[ ] Ve en qué casota se acaba de meter ese güey".
"Hijito, ¿qué quieres ser de grande?"
--"Pues güey, papá..."
Pues sí.. porque le damos importancia al que tiene y nos hemos olvidado des que es. Eso es lo triste... Miren, porque ser maestro es una profesión de vocación, una vocación similar a la que tuvieron Aristóteles, Sócrates, Sullivan; maestro le llamaron a Vasconcelos, maestro le llamaron a Gandhi, maestro le llamaron a Buddha, maestro le llamaron a Cristo. Y uno solo de estos maestros con su enseñanza, y la congruencia en su enseñanza, han sido capaces de cambiar media humanidad. Que es altísima profesión, el ser maestro.
También mi padre me enseñó: si quieres riqueza para un año, siembra maíz; si quieres riqueza para diez años, siembra árboles frutales; pero si quieres riqueza para ti, y para toda la gente que trabaja contigo, siembra en ellos educación. Y el único factor, señores de las PyMEs, para generar riqueza es a través de la educación. Es por ello que es tan importante en tiempos de crisis la capacitación de tu gente. Es, en tiempo de crisis, es cuando es el invierno de una planta. Y en invierno es cuando se abona una planta. Se abona a través de una fuerte capacitación en tu personal, para que las raíces estén fuertes, esperando nada más que llegue la nueva primavera para florecer y para dar buenos frutos.
Pero tontamente, los empresarios, muchos empresarios recortan los presupuestos de la capacitación, de la educación en tiempos de crisis. Después se secan las pinches plantas. No se extrañen, no se extrañen porque se secan, porque no les va bien, porque no invertimos en la educación de nuestra gente; la única forma de generar riqueza es a través de la educación. De la educación formativa, de la educación... bueno, hasta la educación vial nos hace falta, la educación civil, la educación nutricional, todos los problemas de mi México se concentran en la falta de educación. En la falta de educación.
Y yo quiero platicarles en dónde invierte un país primermundista, y en dónde invertimos nosotros nuestro dinero. Miren, si nuestros gobiernos actualmente no pueden brindar buenos sueldos a los maestros de México, creo que es responsabilidad de todos nosotros, la sociedad mexicana, de brindarles mucho sueldo moral a nuestros maestros, sueldo moral de agradecimiento, de reconocimiento, y de profunda gratitud, y aprovecho la noche de hoy para que me acompañen brindando un fuerte aplauso de agradecimiento, reconocimiento y gratitud a todos nuestros maestros que tuvieron en la primaria y en la secundaria, y decirles gracias maestros por todo.
Llegó molestísimo, lo vio tan molesto el Señor Presidente, "No se preocupe Señor Ministro, sabemos que hay una manifestación de maestros que nos están pidiendo aumentos de sueldo. " El ministro japonés se volteó con el Señor Presidente, "Mire Señor Presidente: en mi gobierno, en mi burocracia, el mejor pagado es el maestro de primaria y de secundaria. Porque si a usted a ellos sólo les paga salarios mínimos, sólo hombres de salarios mínimos le van a poder entregar." ¡Órale! ¡Tradúcele esto al Señor Presidente! Pues [?] ahí va... No le quedó más que decir 'tiene usted toda la razón'. Pero para que vean en dónde invierte un país primermundista. En sus maestros.
Y en la burocracia japonesa como en la burocracia mexicana, está formada por ingenieros, licenciados, médicos, de todas las preofesiones. ¿Por qué en Japón el mejor pagado es el maestro de primaria y secundaria? ¿Por qué creen ustedes? Porque estos maestros el día de hoy ya están construyendo el Japón del 2050. Nada más y nada menos. ¿Qué estamos construyendo nosotros con nuestros maestros en Oaxaca...? Quemando autobuses, cerrando carreteras, saqueando comercios... ¿Eso es el México que vamos a dejar a nuestras futuras generaciones? Eso es lo que me preocupa, lo que me duele. Que le debemos dar un cambio a esta educación, a una educación formativa de valores.
Por eso son estos los 3 problemas que tiene México, que, señores empresarios, debemos de cuidar:
1) la autosuficiencia alimentaria,
2) una excelente educación formativa, y
3) elevar las fuentes de trabajo.
Y para que me entiendan empresarios, de este Capital Humano, lo que debemos de hacer todas las empresas y todos los mexicanos y yo --mis respetos porque son los empresarios los que generan riqueza en esta nación. Tenemos que entender que tenemos que hacer el pastel, el pastel llamado México cada día más grande, cada día más grande para que la rebanada que le toque a cada mexicano y que le toque al gobierno sea satisfactoria. Y no lo que estamos haciendo actualmente de pelearnos partidos contra partidos, candidatos contra candidatos, ejecutivo contra legislativo, poder federal contra el estatal y el municipal, sindicatos contra gobierno, y nada más estamos haciendo del pastel México puras migajas, y cada día es más chico, y esto a nadie le va a satisfacer. ¿Y cómo hacer al país México cada día más grande? Es con más trabajo, con más esfuerzo, con menos gastos, con más ahorro, con más empeño, con más fe en esta nación.
Patricia, ¿cuándo cortaría el árbol que su papá y su mamá plantaron enfrente de su casa cuando usted nació? Nunca. ¿Lo amaría, lo cuidaría? Sí. Usted tiene como 24 años y el árbol está bien frondoso, pero si ese árbol, Patricia, hubiese sido plantado por un ex presidente de la República en una campaña forestal de hace 4 sexenios, no se acuerda ni cómo se llamaba el condenado presidente. Y son dos árboles iguales, fíjense. Uno lo plantó mi mamá, mi papá. lo amo, lo quiero. Y mientras más años pasan, más lo amo y más lo quiero. El otro lo plantó Papá Gobierno y me importa un reverendo comino lo que pase con ese árbol.
Por eso las cosas que hace Papá Gobierno en México no duran. Nadie las cuida, nadie las protege. Y a mí me da coraje, por ejemplo, ver a los rectores de universidades públicas cómo hacen surcos en ir y venir, surcos en ir y venir a la Secretaría de Hacienda, a la Secretaría de Educación, para que les aumenten su presupuesto para dar una buena educación en sus universidades, teniendo en cada universidad 600, 700 jovenzotes bien ponchadotes, puros Latin Lover, puros Fernanditos Colunga, pero flojootes, que no hacen nada los condenados. Y yo quisiera que todas las universidades y las escuelas de México, como lo hacemos en el Liceo Mexicano Japonés, y se hace en Japón, una vez, un fin de semana de cada año se reúnen padres de familia, alumnos, maestros y entre todos pintan la universidad, pintan la escuela, pulen los pisos, barnizan las bancas, hacen los trabajos de carpintería, hacen los trabajos de electricidad, y hacen los trabajos de plomería. Entre todos; y entre todos la aman, la quieren, la protegen y la cuidan.
Yo he visto en universidades, señores, cómo se está secando un pobre árbol, un arbolito en la universidad, y no hay un solo alumno que agarre una cubeta con agua para ir a regar al pobre arbolito... "No, p's eso que lo haga el jardinero.... Eso que lo haga el jardinero; yo soy Ingeniero Agrónomo..." Fíjense, a qué llegamos, de veras, de responsabilidad...
Por eso las cosas no marchan. Por eso las cosas no marchan, porque todo esperamos que el gobierno lo resuelva."
--------------------------------------------------------------
(3:20)
Hasta aquí llegué por lo pronto en la transcripción, después de estar trabajando (a ratitos) por como 6 meses. (Falta como media hora) Según como vea en los comentarios si les interesó y si quieren que le siga, probablemente siga actualizando el escrito aquí mismo.
Por lo pronto, si quieren escucharla completa, pueden bajar los archivos que puse al principio... creo que donde me quedé en el texto es el inicio del archivo # 3.