Teletransportación a Marte
Ley de la atracción: Regla número 2
Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.
Llevo como tres semanas queriendo comprar unas bocinas. A veces escucho música aquí en el cuarto con la compu (y no suena mucho que digamos), o a veces en el Nintendo DS... de hecho uno de mis cuatro despertadores es el Nintendo DS (con la canción que yo quiera... y también en la noche reproduce música y va haciendo fade out). He ido a algunas tiendas de electrónica a checar precios y evaluado si me las voy a llevar o si sólo las quiero para aquí y todo eso.
Hoy, llevaba mis calzones al cuarto de lavado cuando de camino (de hecho justo frente a dicho cuarto) vi que alguien --supongo que ya se fue-- dejó abandonadas unas bocinas --con todo y subwoofer--, para que las tomara quien fuera yo. Medio las vi, y dije "Sí, me gustan. Gracias. Ahorita saliendo me las llevo."
Qué maravilla, ¿no? Quería unas bocinas, y aparecieron unas bocinas gratis.
Qué maravilla.
Lo mismo dijeron los negritos que se las apañaron mientras yo echaba el detergente a la lavadora, preparándome para tomar las bocinas de regreso a mi cuarto.
Moraleja: Ten cuidado cuando laves tus calzones, o un par de africanos te pueden apañar.
No, no.
Siempre hay algo más importante que lavar los calzones.
Sí. Eso.
Buenas sugerencias
Estaba buscando el video de nuestra presentación final en Osaka, pero a Youtube se le ocurrieron mejores ideas:
"Maestras buenas" y "maestras enseñando" tampoco suenan mal...
Ley de la atracción
Aunque de las 10 personas que leen este espacio sólo conozco personalmente a 5, de alguna manera ya les he tomado confianza, así que les contaré algo.
Hace prácticamente un año, por recomendación de varias fuentes, hice un collage con fotos. Fotos de cosas que me hicieron feliz en el pasado, cosas que disfruto en el presente, y cosas que quiero obtener en el futuro. Lo hice en un corcho para poder estarlo cambiando.
Hace un año, todavía no metía papeles para la beca, ni siquiera sabía bien cómo iba a estar el asunto. Pero yo sabía que quería venir a Japón, así que busqué un par de fotos que estuvieran padres. Encontré una de la ciudad, con muchas luces y todo, y una de la entrada de un templo. Nunca me fijé dónde estaba ni cómo se llamaba ni nada, sólo que se veía bonito.
Lo puse en un lugar donde pudiera verlo todos los días, y de hecho me lo traje a Japón. Tiene ya muchos huecos, entre cosas que ya tengo y quité la foto, y otras fotos que me falta ponerle.
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El domingo pasado yo quería ir a Nara. Ya estaba todo planeado, pero de último momento se cambiaron los planes y fuimos a Kyoto.
Llegando, todos fueron a un kiosko de turismo a agarrar mapas. Yo primero no pensé en agarrar uno, pero Bio insistió en que agarrara uno. Veníamos como 10 personas, y varios ya sabían exactamente qué lugares querían visitar, así que yo prefería esta vez evitarme la molestia de pensar y limitarme a seguirlos y disfrutar de todo lo que viera.
Yo estaba feliz, porque visitamos varios templos muy parecidos a los de la foto que yo tenía en el corcho, aunque no estaba seguro si eran los mismos. "No, éste está muy chiquito, creo... " "Mmm a éste le faltan escalones..."
No contaba con que los que iban "lidereando" caminan demasiado rápido y no esperaban a nadie. Cada vez que nos deteníamos a ver algo en especial, arrancaban de repente sin avisar.
En una de esas, se desaparecieron y me quedé solo con Bio. Solos, desamparados, en una ciudad desconocida, armados con el suficiente japonés para poder preguntar "dónde estación tren?" (pero insuficiente para entender la respuesta)... y con un mapa. Un mapa que no iba a a agarrar, pero el Ente Supremo Bloggístico decidió que sí debía agarrarlo. Un poderoso mapa que, si bien le faltaba el importante "Usted está aquí", tenía dibujitos de las cosas más importantes que debíamos visitar. Los dibujitos siempre son buenos, hay que pensar menos.
Bio vió en el mapa un templo que decía "Kiyomizu", y el nombre le sonaba a algo que una maestra le había recomendado ir. A mí ahorita me suena a tiramisú, mmm, cómo se me antoja. La verdad ya estábamos muy cansados y pensamos que lo mejor era ya regresar a la estación de tren. Sin embargo, desde donde estábamos nos quedaba medio de camino, así que decidimos desviarnos un poco e irlo a visitar.
Cuando llegamos, le dije "¿Te acuerdas que te dije que al otro le faltaban escalones?", aunque la verdad no estaba seguro de que fuera el de la foto, porque todos son muy parecidos, mi templo de la foto del corcho podría ser cualquiera de cualquier ciudad de Japón. De todas maneras decidimos visitarlo y tomarnos fotos. Estaba muy padre.
Les dejo las fotos para que ustedes comparen.
Bueno, les voy a ayudar en la comparación.
Jvr estuvo aquí.
Lean también Suerte.
Experimento óptico nocturno
Hoy en la noche, cuando ya esté muy oscuro, toma cualquier aparato pequeño que emita luz. Es importante que no sea demasiado intensa, que no te deslumbre. La mayoría de los celulares funcionan bien. El control del Wii más o menos (si tiene poca pila, la lucesita está parpadeando, entonces no; si tiene mucha pila, tápale con el dedo el cuadrito que está prendido, porque ése te puede deslumbrar un poquito... y fíjate en la luz que se llega a pasar a los otros cuadritos que se supone que están apagados).
Primero, pon tu mano frente a tu cara, y muévela de un lado a otro. Es importante que haya poca luz, o que esté a contraluz por la ventana, y que puedas ver cómo se mueve.
Ahora toma el objeto luminogénico. Muévelo de un lado a otro. Fíjate en el contorno del objeto y tu mano. Fíjate en la pantalla o el foquito. Fíjate bien. Muévelo más rápido.
Si no estoy loco, y los ojos de todos funcionan igual, y las condiciones son iguales, verás que la luz parece moverse un poco antes que el contorno. Como si se saliera del objeto. Al principio será muy raro, y después, si te fijas, verás que ciertamente el movimiento de la luz sigue al movimiento que tú quieres hacer con la mano, y que el objeto y tu mano parecen moverse un instante después. Por un instante parecerá que tu mano está reaccionando más lento de lo que tú le ordenas, y que la luz sí te obedece.
¿Por qué pasa esto? No sé. La conclusión lógica sería que la luz emitida por el celular viaja más rápido que la poca luz que te llega por la ventana. Pero a mí me dijeron que la luz viaja a la velocidad de la luz, y punto. O, ¿sí puede variar su velocidad, según su pureza? Otra razón podría tener que ver algo con la velocidad con la que viaja la señal del ojo al cerebro... pudiera ser que mientras más intensa es la señal, viaja más rápido... pero no creo. ¿O sí?
Pueden llamarme loco si quieren. Pero algún día tendrán curiosidad y lo intentarán.
Dios
Me pareció interesante ponerme a leer los comentarios de la gente... básicamente se dividían en tres:
- Los que dicen que la gente inteligente es menos crédula y buscan su propia verdad.
- Los que primero presumen de su índice de coeficiente intelectual y luego dicen que no hay pruebas de que exista Dios.
- Los que, muy enojados, acusan a esos de arriba de ser muy ególatras y que su egocentrismo los ciega de ver la verdad. (E insinúan que los va a castigar Dios)
Pero he aprendido que siempre es delicado hablar de religión y de política. Además, ahorita no estoy inspirado para organizar mis ideas y escribirlo padre.
Así que, para no hablar ni de religión ni de política, mejor los dejo con un video de física cuántica.