Pero a Quintanilla le valió sorbete y siguió jugando. ¿Por qué no?
El árbitro no se dio cuenta hasta dos minutos después que le avisaron los Pumas.
El árbitro puede haberse visto muy estúpido al no darse cuenta, pero ¿qué pasaba por la cabeza del jugador cuando decidió no acatar la tarjeta roja? Se supone que estás jugando fútbol profesional, apegándote a sus reglas... pero no las sigues. La autoridad en la cancha es el árbirto... y decidió no respetar a la autoridad y seguir jugando.
¿Qué le pasa? ¿Qué tiene en la cabeza?
Yo les diré qué tiene en la cabeza: poutine.
Esa es mi definición; anexo el wikilink.
Entre los Quebecuas y Montrealeses parece ser muy popular, y supongo que debe ser muy bueno para bajar la peda, pero en lo particular yo prefiero unos jochos de carrito o unos buenos Chupacabras. Más sabrosos y más nutritivos.
El caso es que, creo firmemente que el jugador ése que les digo tiene poutine en la cabeza. Y lo peor es que no es el único.
Hace unos meses me contaba mi mamá de una de sus alumnas de prepa que estaba echando demasiado relajo en su clase. Al ser regañada, la altanera alumna contestó algo como "a mí no me importa la autoridad, yo hago lo que yo quiera!"
Poutine en la cabeza.
No me quiero imaginar qué será esa escuincla cuando crezca. Si tiene suerte y es buena en la cama, tal vez se case con un millonario que la mantenga en una mansión y vivirá felizmente pensando que merece lo mejor de este mundo. Si no, tal vez se una a una banda de secuestradores. Total, qué importan los demás.
Lo peor es que esto del poutine en la cabeza es hereditario y medianamente contagioso. Y entonces ya tenemos chavos que han aprendido que en este país todo se arregla con paros y marchas, e hicieron una marcha para protestar porque RBD se separaba.
Hace unos días, los "maestros" cerraron la carretera a Cuernavaca durante 7 horas. ¿Sus peticiones? No quieren ser evaluados por su trabajo.
Así es, no sólo son malos en lo que hacen, sino que son lo suficientemente estúpidos como para cínicamente admitirlo en público y decir que tienen miedo de que nos demos cuenta de que no saben hacer lo que hacen.
Ah, y aparte quieren poder heredar su puesto o venderlo. O sea que si mi papá es, por ejemplo, médico cirujano, pues yo seguramente también tengo las capacidades y conocimiento para ser médico cirujano. Así, sin estudiar. Créanme, no me evalúen.
Permítanme sacarles el poutine que tienen en la cabeza. Soy cirujano.
Podría seguir... pero me voy a poner de emo otra vez.
¿Qué hacer? Estudiar, trabajar por el bien de la sociedad, tratar de inculcar valores a los niños, y no dejarnos, pero tampoco pasar por encima de los derechos de los demás.
O atropellar manifestantes, como yo casi hice hace unos meses. (¿Ellos tienen más derecho que yo de usar la calle?)
¿O acaso el que tiene poutine en la cabeza soy yo?
PD: Tal vez estoy siendo demasiado duro. Debería darle otra oportunidad. Sólo he probado el poutine una vez, a lo mejor no es tan malo, sólo me tocó uno malo... Sí, le daré otra oportunidad en algún momento...