Mostrando entradas con la etiqueta así pasa cuando sucede. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta así pasa cuando sucede. Mostrar todas las entradas

Me gustaba su puntualidad...

Cuando hablé de los trenes, hubo quienes se quejaron de que todo fuera tan cuadrado y tan puntual. Hoy tenemos un buen ejemplo de por qué eso es bueno.

Hoy en la mañana, el autobús de JICA (conducido por el mismo chofer que un día fue al Instituto con el único objetivo de pasar por mí, y no me quiso esperar dos minutos y me abandonó), en vez de salir a las 9:30am como debía, salíó a las 9:36.

Eso ocasionó que no alcanzara el primer tren a la hora planeada, y lo que debía ser un placentero viaje de dos horas y media hacia Nikko se convirtió en una horrible tortura ahoraadivinacuáltreneselbueno de CASI CINCO HORAS.

Y obviamente en Nikko anduve de un templo a otro como alguien con diarrea que no encuentra el baño.

Un buu para el chofer y para los que lo hicieron esperar por subirse tarde al autobús.

 

Fuera de eso, el resto del día me fue bien.

Ley de la atracción: Regla número 2

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

Llevo como tres semanas queriendo comprar unas bocinas. A veces escucho música aquí en el cuarto con la compu (y no suena mucho que digamos), o a veces en el Nintendo DS... de hecho uno de mis cuatro despertadores es el Nintendo DS (con la canción que yo quiera... y también en la noche reproduce música y va haciendo fade out). He ido a algunas tiendas de electrónica a checar precios y evaluado si me las voy a llevar o si sólo las quiero para aquí y todo eso.

Hoy, llevaba mis calzones al cuarto de lavado cuando de camino (de hecho justo frente a dicho cuarto) vi que alguien --supongo que ya se fue-- dejó abandonadas unas bocinas --con todo y subwoofer--, para que las tomara quien fuera yo. Medio las vi, y dije "Sí, me gustan. Gracias. Ahorita saliendo me las llevo."

 

Qué maravilla, ¿no? Quería unas bocinas, y aparecieron unas bocinas gratis.

Qué maravilla.

 

Lo mismo dijeron los negritos que se las apañaron mientras yo echaba el detergente a la lavadora, preparándome para tomar las bocinas de regreso a mi cuarto.

Moraleja: Ten cuidado cuando laves tus calzones, o un par de africanos te pueden apañar.

 

No, no.

Siempre hay algo más importante que lavar los calzones.

Sí. Eso.

¿Qué les dije?

Originalmente iba a postear sobre cosas de la cultura japonesa como la puntualidad y el no poder decir que no, pero acabo de entrar en shock y como buenos ciberlectores ustedes merecen estar informados.

¿Se acuerdan de lo que les había comentado sobre el viaje hace cuatro meses?

image

image

Y también, hace siete meses, dije...


Aquí en Japón, los primeros días de mayo son de vacaciones, se conoce como Golden Week. Como saben (y si no, les cuento), todos los mexicanos que vinimos aquí, estuvimos dos meses en Osaka para curso de japonés, y luego nos vamos a distintas ciudades para el curso formal. Ese cambio de ciudad es durante los últimos días de la Golden Week.

O al menos eso pensaba yo.

Me acabo de enterar de que, aunque todos se van el miércoles 6, yo me voy el sábado 2. En la mañanita. O sea que éste es mi último fin en el OSIC. Es el último fin de semana que paso junto con Bio, Laura, Vane, Miguel, John, Abraham, Emanuel, Eva, Diana, Claudia, Juan, Nacho, Francisco, Toño, Cheché, Alicia, Caro, Kary, Alan, Paquito, Jesica, Luis, Paty y Roger. Bueno, a Juan lo seguiré viendo los siguientes 6 meses, y definitivamente a los demás no será la última vez que los vea, de hecho hay planes de vernos mucho, pero... después.

Ahora sí, a estudiar; ahora sí, estar relativamente aislado; ahora sí a estar más solo. Sabishii さびしい。

Y lo que más coraje me da es que hoy buscando entre los papeles que me dieron muy al principio, desde entonces ya tenía la fecha en que me voy a Tsukuba. 2 de mayo. Pero en ese entonces ni sabía bien de la Golden Week, y ni me imaginaba lo fuerte que iban a ser los lazos que iba a formar con la gente. Y ya estaba haciendo planes para esos días. Pero ya no.


Hace algunas clases, la maestra de japonés nos preguntó, "si pudieran regresar a vivir un día de su vida, ¿cuándo sería?". Yo muy valiente le contesté algo como "yo antes extrañaba mucho algunas etapas de mi vida... pero ahora ya no; las recuerdo con cariño, pero estoy seguro de que el futuro será igual de bueno o mejor."

No es tan fácil decir eso cuando estoy a una semana de cambiar de modo de vida, dejar atrás un lugar donde, por un lado ya me había acostumbrado a muchas cosas, por otro lado apenas me estaba encarrerando en conocer y disfrutar a las personas... bueno, en especial a una en particular...

Y sí, hay planes de que el futuro sea mejor... pero por hoy me entró el susto y un poco la frustración y tristeza.


El vecino de enfrente (creo que es Emanuel) ha estado escuchando música japonesa a alto volumen desde que empecé a escribir esto... muy curioso porque varias eran canciones que yo a veces oía antes de venir, ya sea por mis amigos del japonés (en especial Rubén y Andy) o ya fuera por los animes que veía... pero las escuchaba mucho en esa temporada en la que más soñaba con venir a Japón. ¡Ya estoy aquí! Como saben, a mí me mueve mucho la música... me teletransportaron a esa época... me generaron un sentimiento muy raro. Por un lado de satisfacción, de acordarme de cuando uno de mis más grandes sueños era llegar a donde estoy hoy. Por otro lado, ya me voy... ¿Qué pasa cuando cumples tus sueños? Hay que buscar otro inmediatamente.

También, buscando los links a los escritos que puse arriba, repasé los títulos de muchos de los escritos que he publicado aquí en los últimos meses... me di cuenta de las vueltas que ha dado mi vida, y que todas han sido para mejorar, así que supongo que lo que viene sólo puede ser mejor... como dices, las cosas pasan por algo, y si queremos, no puede ser de otra forma más que para bien.


En fin, ya estoy divagando mucho. Sólo me quería desahogar un poco. Tengo que hacer la tarea para que no nos regañe mañana la maestra por 4a vez en la semana.

Post aburrido y mal hecho sobre un día aburrido

Despertar. 9:38. Ver que ya es demasiado tarde para ir con Carrillo. Al fin que ni quería ir. No creo que Luis haya ido. Por lo pronto es más importante encontrar a la gente adecuada. Sí, eso haré hoy. Porque hoy se acaba noviembre... Dormir.

Toc toc, "ya está el desayuno..." Despertar. Sigue siendo demasiado tarde para ir con Carrillo. ¿Qué hay que hacer hoy? Ah, sí, a ver si en la tarde hablo con mis tías. Seguro ellas estarán interesadas. Qué divertido estuvo el karaoke ayer. 10:40. Dormir.

Despertar. Espabilo. 11:43. Me levanto. Apago el calentador de aceite. Seguro afuera hace frío. Salgo. Buenos días. Baño. Alguien dijo algo de desayuno. "Está en el horno". Huevo revuelto con chorizo. Mi papá ve la repetición de las Catafixias. Yo veo The Amazing Race.

Regreso a mi cuarto. Desde hace mucho tengo ganas de jugar Guitar Hero. El viernes llegó mi Xbox reparado. Juego unas cuantas canciones. No, Psychobilly Freakout en Expert aún es demasiado para mí. Pero Sweet Child O' Mine, Jessica, Sin Documentos, State of Massachusetts son divertidas. Hasta con Thunderhorse medio puedo. Intento un par de veces Less Talk More Rokk. No puedo. Ya, ya es tarde. 12:50.

Me meto a bañar.

Ayer fui al karaoke con mis amigos del japonés. Fue muy divertido. Definitivamente cantar me hace feliz. Aunque algo faltó. Alguien faltó. Alguien estuvo ahí, pero... ya no. Allá. Aquí, nadie. Si bien hace una semana me convencí de que no me perdí de gran cosa, ayer... debo aceptar que se veía muy bien.

Pero ya no.

No. Qué flojera. Y hoy de nuevo creo que no me pierdo de gran cosa.

Pero sí, algo faltó. Hubo momentos en que ciertas --otras-- personas me subieron el ego, y eso es bueno, pero... I'm not interested.

Aunque sí, algo faltó ayer.

Salgo de bañarme. ¿Checar correos? Nadie. ¿Qué hago? Otro rato de Xbox. Mmm ayer se quedó el Xbox bajando demos. Veamos. Mirror's Edge. Juego un rato. Interesante. Tomb Raider. Maldito aparato del demonio. Apenas me lo regresan de la reparación, y ya me envició otra vez.
Al rato le enseñaré el Mirror's Edge a mi papá.

Hora de la comida. "¿Puedes ir a comprar unos panes y un paquete de salchichas al Oxxo? Y si quieres tráete dos paquetes de papas, chiquitos..."

"$44.50. ¿Quieres redondear los 50 centavos?" Sí, los redondeamos.

Hot dogs. "Si quieres, quedaron dos pambacitos del otro día..."

Termino de comer. No hay nada que hacer. Me acuesto a ver la tele. No hay nada. Qué aburrido. Duermo.

Despertar. 7:50. Salgo. "Buenos días..."

Chale, ya no hice nada en todo el día. Y hoy se cumple el plazo que me había puesto para cumplir unas metas... que no cumplí. Ni modo. A seguirle a ver cuándo se pueden. Voy al Skydrive con material para el negocio, bajo el libro de Robert Kiyosaki. Empiezo a leer. Me da flojera. Al rato sigo.

"Ya nada más termino esto y merendamos"

Encuentro un correo de una amiga de quien hace mucho no sabía nada. Nada importante. Qué gusto. Pero también es raro cómo han cambiado las circunstancias en el tiempo. Luego le contesto. Me "asomo" al MSN, ahí está. Por su frase, intuyo que está feliz con su novio. Sin comentarios. Mi cabeza empieza a darle vueltas al asunto... y pronto veo que no tiene ningún sentido hacerlo. A fin de cuentas, ya ni la conozco.

El karaoke ayer estuvo divertido. Podría haber estado mejor.

La tarde de hoy podría haber estado mejor también.

Le enseño el demo de Mirror's Edge a mi papá.

Quesadillas. Termina Madagascar. Empieza Willy Wonka y la fábrica de chocolates. "Esta no la he visto.." --"A mí me gustó más la versión anterior..." Comerciales. Naa, así se van a tardar 5 horas en la película. Qué flojera verla.

Regreso a mi cuarto.

Ya se va a acabar el día. ¿Qué hago? ¿Duermo? No estaría mal platicar con alguien en el MSN. No estaría mal jugar Mario Kart o Smash Bros con Andy. Checo mis comentarios del blog. Mi primo me admira. Gracias. Pero no, no siempre consigo todo lo que me propongo. Algunas cosas aún no he podido lograr. La maestría? No es para tanto. En verdad, estuvo un tanto chafa, y mi tesis no quedó tan bien como yo hubiera querido. No es para tanto, por eso ni la presumo mucho.

Ah sí, querían que escribiera un post sobre mi maestría. Sí, serán frases aisladas desde que empecé... pasando por toda la hueva que tenía de seguir la tesis y cuando ya pensaba no acabarla... y terminando con mi sinodal escogiendo al azar un renglón para preguntar sobre él.

Empiezo a escribir...

se me acaban las ideas.

Será más fácil escribir lo aburrido que fue hoy.


...


Listo. ¿Ahora qué?