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Multipost con poco valor literario pero mucha variedad

(y no apto para verse en el Wii o en dispositivos con poca memoria RAM)

Lo sé, llevan mucho tiempo sin saber de mí y empezaban a pensar que me había suicidado en mi pequeño cuarto café en Tsukuba. Pero no. Mi cuarto y yo ya nos llevamos muy bien. He estado ocupado en el AIST haciendo cosas en LabVIEW y escribiendo cosas personales y haciendo otras cosas que a ustedes no les interesan. Además, tengo un post empezado ya atrasadísimo sobre la cultura japonesa, que espero algún día terminar y poner antes de que regrese a México.

Pero como llevo mucho tiempo sin comunicarme con ustedes, hoy vengo a redimirme y pondré muchas cosas.

Primero: por fin alguien se atreve a decirle a Google "NO, Google, no. No eres Dios. No dominarás al mundo."

Cabe mencionar que Google es una de las tres deidades a las que yo adoro. (Las otras dos son El Ente Supremo Bloggístico y el Monstruo de Espagueti Volador.) Pero acepto que a partir de hoy, WolframAlpha podría ser la cuarta:

Primero vayan aquí y vean el video.

Y luego vayan acá y pónganlo a prueba.

Siguiente tema: he aquí tres videos que me encontré en estos días y que me emocionan. El primero porque QUIERO ESE JUEGO YA. Los otros dos porque yo estuve ahí hace poco (aunque los videos no son de cuando yo estuve). Píquenle al HD o al HQ pa que se vea más bonito.

Cabe mencionar que en este último sí te cae agua, sientes el viento, el fuego, y cuando vas subiendo (3:06) también a los lados ves pasar hacia abajo ventanas de los edificios.

Y ya para cerrar, ayer me puse de nostálgico-ocioso e hice este video:

Aquí estuve yo

Si tienen Google Earth y le pican a los links de abajo, los iré llevando a todos los lugares a los que he ido. Ahí podrán ver los edificios y montañas en 3D (aunque a veces los edificios están volando), y en la mayoría de los casos el Street View (si tienen la última versión de GE), para que vayan paseando para donde quieran. También algunas fotos son enlaces a videos.

image Primero que todo, estoy viviendo aquí, en el JICA OSIC (Japan International Cooperation Agency - OSaka International Center). (No confundir Osaka con Oaxaca.) Mi cuarto está más o menos donde indica el marcador, y da al sur.


image El "JICAbus" nos deja enfrente de un centro comercial que se llama MYCAL. De ahí caminamos hacia el norte para llegar a la estación del tren JR de Ibaraki.





DSCF0330 La primera semana nos lanzamos al Castillo de Osaka, que está muy bonito por afuera... por dentro es un museo de historia al cual no le entendí mucho, pero me tomé una foto disque disfrazado de samurai.






DSCF0423 Ese mismo día nos lanzamos hasta el Acuario, dentro del cual no tomé fotos y mejor agarré un folleto. Ahí se acuñó mi famosísima frase "Estamos en la parte de abajo de allá arriba." En Google Earth está muy padre el edificio en 3D, pero falta la rueda de la fortuna que está enfrente.





DSCF0435 Ese mismo día en la noche fuimos a Dotonbori, que, según palabras de Bio, es como Nueva York.





Luego fuimos a Den Den Town, que se supone que es una excelente zona para comprar electrónica, pero por lo que vi es más bien es como para comprar DVDs. Den Den Town es de aquí para arriba, pero mi cámara finalmente la compré en la tienda "Joshin" de acá.


DSC00040Ese sábado fuimos a pasear por Umeda donde está una tiendota de electrónica que se llama Yodobashi y un edificio muy padre que se llama Sky Building.





DSC00098Luego el domingo estuvimos horas y horas haciendo cola en los Universal Studios Japan. Que por cierto en el Google Earth todavía no aparece la montaña rusa a la que nos subimos.




DSC00193 El siguiente fin de semana decidimos ir a esquiar a Nagano. Muy pocos sabemos que realmente NO fuimos a Nagano, sino a Niigata, que es otro lado. El pueblito donde estuvimos es algo pequeño y en Google no les importa mucho.






DSC00398 Entre semana no salimos muy lejos, pero el otro fin de semana nos lanzamos a un bosquecito cercano que se llama Mino (o Minoh o Minou o Minō, según como les guste), donde nos habían dicho que había changos que amigablemente te atacaban por comida. Nos mintieron. Lo que sí había era una cascada muy padre y varios templos en el camino. La caminada empezó desde la estación del tren y fue hasta la cascada, y luego de regreso.







Y luego el domingo fuimos al Castillo de Himeji, que nos habían dicho que estaba supermegapadrísimo porque está como estaba originalmente y no remasterizado como el de Osaka. La verdad es que hacía muucho frío y había demasiada gente y por dentro no lo disfruté. No había mucho que disfrutar por dentro; sólo un edificio de madera y algunas poquitas cosas museescas como las del castillo de Osaka.

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Y ya poniéndomos muy quisquillosos, también les puedo enseñar el restaurante de okonomiyaki y el de sushi, que están muy cerca de aquí.

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Porque ya lo decía Cositas

No necesitas un avión,

tampoco un gran convoy

para volar conmigo

si quieres ser mi amigo

usa tu imaginación.

O, en este caso, Google Earth.

Volar

La primera vez que soñé que volaba, mis movimientos eran muy limitados. Lo único que podía hacer era columpiarme en círculos colgando de una cuerda invisible que me sostenía por encima de la esquina que se formaba en la escalera en L que había en casa de mi abuelita. Aunque no podía desplazarme más, fue muy divertido. Recuerdo que pasé un buen rato volando ahí, sobre la escalera. Esa escalera en la que todos los niños que pasamos por ahí (incluídos mis tíos) nos encantaba brincar desde el recibidor hasta ese descanso antes de que la escalera doblara hacia el patio. A mí además me gustaba sostenerme de los barandales cafés de metal incrustados en la pared y levantar los pies, y columpiarme probando la fuerza de mis brazos.

De hecho, la segunda vez que soñé que volaba, fue porque descubrí que al estar sostenido de los barandales, podía soltarme de una mano y mantenerme sentado en el aire, siempre y cuando me agarrara del otro barandal. Así, fui recorriendo toda la escalera flotando, sin bajar los pies, sosteniéndome de sólo un barandal. Y al poco tiempo descubrí que podía hacerlo en todos lados, agarrándome de cualquier barandal o pretil. Siempre manteniendo las piernas cruzadas, sentado en el aire, e impulsándome poco a poco con las manos.

La tercera vez que volé en mis sueños, fue porque en la secundaria íbamos a tener una excursión o algo así, y cuando me desperté era muy tarde. Así que puse mi almohada frente a mí, horizontalmente, y me agarré fuerte de ella, sosteniendo fuerte las orillas como lo hacía cuando llevaba el carrito del súper, tomaba vuelo y subía los pies. Así, recargué el peso de mi cuerpo sobre la almohada y me impulsé hacia adelante. Mi almohada se mantenía volando a metro y medio del piso, sosteniendo mi peso, y se desplazaba cada vez más rápido conforme iba empujando con un pie. Pronto estaba volando sobre las azoteas de los edificios, haciendo unos valientes saltos de uno a otro, y pude llegar a la escuela justo cuando todos se estaban subiendo al camión. Lo que no me fijé es que no llevaba puestos los zapatos.

Así, mis técnicas de vuelo se han ido perfeccionando. Cada vez soy más libre, y cada vez es más fácil. De un tiempo para acá puedo volar por mí mismo, sin cuerdas, ni barandales, ni almohadas. Solamente mantengo la respiración, me concentro, pujo un poco, y ¡listo! Empiezo a flotar. La clave aquí es confiar y no tener miedo. Al principio cuesta un poco de trabajo, porque mi mente dice "esto no es cierto", y entonces toco el piso. Pero en cuanto pierdo el miedo, empiezo a levantarme cada vez más. Ahora sólo es cuestión de concentrarme en ir hacia adelante, y así empiezo a agarrar velocidad. Ya casi lo domino.

Anoche, por ejemplo, estaba en una especie de día de campo. Creo que todo estaba bastante aburrido, y a lo lejos se oían voces de unas chicas divirtiéndose. Qué mejor manera de desplazarse que volando. Logré levitar, pujando como describí arriba, y luego empecé a desplazarme a una gran velocidad, al raz del suelo. Eso es divertido. Y más fácil. Es más fácil volar cerca de superficies (suelo o paredes), porque así siento cómo con mi fuerza voladora empujo contra ellas y me mantengo seguro, tranquilo, y eso evita que caiga. Pero la verdad es que puedo alejarme del piso y paredes también. Anoche, por ejemplo, me concentré y pude desplazarme verticalmente, a una velocidad considerable, y me elevé bastante. Creo que nunca me había elevado tanto al volar. Se siente tan bien... Sólo por diversión, bajé rápidamente y de nuevo volé horizontalmente, boca abajo, a unos 30 cm del piso, como a unos 50 km por hora, con los brazos pegados al cuerpo para no perder velocidad. Podía sentir la humedad del pasto y ver las partes con tierra. Así, con tanta velocidad, es más fácil hacer una curva hacia arriba y de nuevo levantarse, como a unos 10m de altura.

Así llegué una terraza, donde había unas chicas muy guapas, que tenían una parrillada. Usaban shorts blancos, blusas ligeras de colores lisos para el calor, y parecían buenas personas.

Y desperté.


Curiosamente, hoy un amigo de mi papá le regaló un helicóptero de radio-control, y en la tarde pasé un buen rato intentando hacerlo volar, hasta que se le acabó la pila. Bueno, no se puede volar mucho un helicóptero dentro de la sala, pero sí logré mantenerlo flotando estable varias veces.

Pero no se acerca para nada al sentimiento de volar realmente, como en mis sueños.

Algún día tendré el dinero y la creatividad suficiente para hacerlo. Algo así como le hace David Copperfield. Cuando lo logre, prometo contarles.

Y presentarles a las chicas guapas de la terraza.