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¿Hyrule = Japón?

ATENCIÓN: Si usted, estimado lector, no ha jugado varios de los videojuegos de The Legend of Zelda, probablemente no encuentre relación entre los hechos que describo y las ilustraciones, o quizá no le encuentre sentido alguno al escrito. Gracias por su visita.

No hay duda que los diseñadores de The Legend of Zelda viven en Japón, puesto que eso irremediablemente se refleja en los juegos.

En julio, caminando por Kyoto, de repente empecé a meterme entre callecitas, y llegué a un bosquecito al fondo del cual había un cementerio y un templo. De hecho hay templos similares por todo Japón, pero cada uno tiene lo suyo.

También el templo Meiji, uno de los más importantes de Tokyo, está como en el fondo de un bosque.

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En algunas ciudades, puedes recorrer grandes distancias bajo tierra, porque las estaciones de metro están conectadas (es decir, puedes caminar de una a otra; muchas veces hay tiendas, o centros comerciales enteros subterráneos). Una vez buscando una estación de metro en Tokyo, caminé por túneles y más túneles hasta que llegué a la siguiente estación.

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Cuando el sol se está poniendo, los bosques y las paredes de piedra de los castillos agarran un dorado bien padre. Bueno eso en todos lados, pero a mí varias veces me vino a la cabeza clarito el tema de Twilight Princess.

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También he visto muchas arañas. "Por encimita" ves muchas 'normales', pero si le buscas un poquito puedes encontrar algunas más grandes y atemorizantes, digamos, 'especiales'.

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En todos lados te dan tarjetas de puntos de lealtad. No sólo en grandes tiendas comerciales y de electrónica, sino también en la peluquería, en la cooperativa del AIST, o en el comedor del JICA Nagoya.

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La estación Akihabara del tren Tsukuba Express es un poco enredosa. Al salir del tren hay que subir como 4 pisos. Aunque los pasillos son amplios, sí están un poco laberintosos. Obvio no te pierdes y están bien señalados. ¿Pero los ciegos? Ah, pues para los ciegos, hay un sonido de un pajarito que se va activando en diferentes puntos de la estación en secuencia. Así que para encontrar el camino, tienes que ir siguiendo el sonido. Eso lo he visto aplicado en varias estaciones.

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Y... me dijeron que hay esto en Kamakura, aunque la vez que fui no lo encontré:

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Y LOS PILONES:

En verano hay muchos bichos (como las cigarras que se la pasan todo el día chillando). A los niños les gusta buscarlos y atraparlos, y creo que a veces los ponen a pelear.

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Y, no sé si sólo soy yo, pero las dos veces que he visitado el puerto de Kobe, me viene a la cabeza el tema de "Ricco Harbor" de Mario Sunshine

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Algunos datos interesantes relacionados:

  • Esta entrada llevaba pospuesta como desde mayo.
  • Originalmente se iba a llamar "Detalles Nintendescos de Japón" pero al final me di cuenta de que era 90% Zelda.
  • Algunas fotos no son mías.

Instrucciones para abrir un paraguas.

I. Introducción.

Lo felicitamos por haber adquirido su nuevo paraguas telescópico marca StopWaters®. Ahora usted tiene en sus manos un dispositivo de la más alta tecnología. Por favor, dedique unos cuantos minutos a leer este manual de instrucciones para poder garantizar que tendrá la mejor de las experiencias con éste, su nuevo compañero.

Su paraguas StopWaters® cuenta con una tecnología tipo telescopio que lo distingue de los modelos habituales de paraguas. A diferencia del modelo habitual, que es largo y molesto, este paraguas StopWaters® puede retraerse a un tercio de su longitud de operación, por lo que su almacenamiento y transporte se vuelven tres veces más sencillas. Sin embargo, es importante también que usted tenga los cuidados necesarios que se le deben dar a este tipo de instrumentos.

Por ello, le solicitamos observar las siguientes medidas de seguridad:

1. No lo moje demasiado. Aunque su paraguas StopWaters® está hecho para detener la lluvia, no se recomienda nadar o bucear con él. Hacer esto invalida su garantía, y puede ocasionar que el material del que está hecha la membrana se vaya carcomiendo.

2. No lo abra en interiores. Esto no sólo invalida su garantía, sino que le garantiza 3 años de mala suerte. Le recomendamos que no lo intente. Recuerde que en interiores es difícil que llueva. Si tiene problemas de goteras, busque a su distribuidor de impermeabilizantes más cercano.

3. No lo apunte a la cara. Es importante abrirlo en una zona segura, despejada, libre de personas y objetos que puedan romperse. En caso de que sea necesario que usted esté presente cuando el paraguas se va a abrir, tenga mucho cuidado y protégase la cara con ambas manos.

4. No lo use para golpear a otras personas. Pueden salir lastimadas
las aspas del paraguas.

5. En algunos estados, es ilegal portar paraguas si no es temporada de lluvias. Por favor investigue y respete las leyes y reglamentos aplicables en su zona. StopWaters, Inc. No se hace responsable de las actividades ilegales en las que participen sus productos.



II. Partes de su paraguas StopWaters®

A continuación describiremos cada uno de los elementos que componen su paraguas telescópico StopWaters®, a fin de facilitar su uso.

1 - Membrana impermeable.- La parte más importante de su paraguas StopWaters®. Sirve para mantener al agua de lluvia de un lado mientras usted se mantiene del otro.
2 - Mástil.- Su función es facilitar la colocación del paraguas en una posición adecuada para detener la lluvia.(1)
3 - Espinas protectoras.- Los paraguas de manera natural desarrollan estos piquitos en la punta de los brazos sobresaliendo de la membrana como protección ante sus depredadores naturales, al igual que las espinas de un tallo de rosa.
4 - Mango.- Sirve para cubrir la punta del mástil. Se recomienda tomar el mástil por el mango.
5 - Brazos o aspas.- Se extienden y contraen para extender la membrana protectora y así maximizar el área útil de ésta.
6 - Corredera.- Éste es el 'centro de control' del paraguas. Al recorrer la corredera, usted puede abrir o cerrar el paraguas, como se explicará en las secciones III y V.
7 - Cinta y broche de seguridad.- Se utiliza para mantener el paraguas en posición retraída, para cuando no se va a utilizar.

(1) Aunque la posición recomendada es sostener el paraguas por encima de su cabeza, en algunas ocasiones esto puede variar. Vea la sección IV para más detalles.


III. Procedimiento para abrir su paraguas StopWaters®

El procedimiento para abrir su paraguas StopWaters® es muy sencillo, una vez que se conoce el mecanismo y se ha practicado un par de veces. Siga estos sencillos pasos para empezar a disfrutar del poder repelente de lluvia de su paraguas StopWaters®.

1. Tome con su mano derecha el mango, y con su mano izquierda el cuerpo del paraguas, asegurándose de que el mango apunte hacia Usted y la punta apunte lejos de usted.
2. Tire con fuerza, extendiendo el paraguas. Es importante que le dé mas fuerza a mover su mano izquierda hacia el frente que a mover su mano derecha hacia usted, ya que el hacerlo al revés podría ocasionar que se golpee el estómago. Al hacer esto notará que el paraguas empieza a extender su longitud. Siga haciéndolo hasta que oiga un "clic". Usted notará que ahora puede ver un segmento del mástil que antes estaba cubierto por la membrana protectora enrollada.
3. Siga tirando con fuerza hasta escuchar un segundo "clic". Con esto usted debe ser capaz de distinguir dos secciones del mástil metálico. También podrá encontrar entonces la corredera.
4.Busque el broche de seguridad. Usted debe ser capaz de encontrarlo en algún punto alrededor del cuerpo del paraguas. Tire del botón para desprenderlo del cuerpo. Con esto, la cinta de seguridad quedará colgando, y la membrana se desenrollará un poco.
5. Tome ahora el mango con su mano izquierda, y con su mano derecha tome la corredera. Tenga cuidado de esquivar las espinas protectoras, ya que podría lastimarse. Empuje la corredera en la misma dirección del mástil, alejándola de usted. En este momento los brazos se abrirán violentamente; tenga mucho cuidado. Siga empujando la corredera hasta que escuche un tercer clic. Tenga cuidado de no poner sus dedos cerca de la ranura que encontrará en la corredera, ya que al llegar al final del mango saldrá otra espina por esta ranura. Éste es el mecanismo patentado que hace que su paraguas StopWaters® se mantenga abierto sin importar lo fuerte de la lluvia.
6. Felicidades, ha logrado abrir satisfactoriamente su paraguas StopWaters®. Si ha tenido algún problema, repita los pasos anteriores hasta conseguirlo.

IV. Colocación de su paraguas StopWaters®.

Una vez que haya abierto su paraguas telescópico StopWaters®, necesita esperar a que comience a llover para poder usarlo. Si ya está lloviendo, siga las siguientes instrucciones. Si no, por favor espere.

Observe atentamente la lluvia. Notará que está compuesta por cientos --algunos dirán miles-- de partículas que caen del cielo. No se asuste, estas partículas son únicamente gotas de agua. Dependiendo de su lugar de residencia, es posible que esta agua esté limpia. Consulte el sitio de internet www.stopwaters.com/es-mx/clean-water-zones.html para verificar si el agua en su localidad está limpia.
De cualquier manera, debemos advertirle de un problema. Estas gotas de agua mojan. No tema, es aquí donde entra en acción su paragua StopWaters®.

Observe cuidadosamente las gotas de agua. Notará que la mayoría de ellas tienen una trayectoria de arriba hacia abajo. (En caso de que no sea así, consulte el apartado "Cuando no llueve de arriba hacia abajo", más adelante). Para evitar que el agua llegue a tocarlo, tome el paraguas por el mango o el mástil, y oriéntelo en sentido vertical, de manera que la superficie cóncava del paraguas apunte hacia abajo. Ahora colóquese debajo de el paraguas. Esto debe hacerse de preferencia en un área en la que no haya agua cayendo, como bajo una parada de camión, un toldo de una tienda, o algún sitio similar, pero NUNCA en interiores. Esto invalida su garantía y le traerá algunos años de mala suerte.
Una vez que usted se encuentre debajo de la parte cóncava del paraguas, proceda a caminar hacia donde llueve. No olvide llevar el paraguas con usted, manteniéndolo en la misma posición vertical. Notará que la tecnología patentada StopWaters® mágicamente evitará que el agua llegue a usted. Continúe caminando hasta que llegue a su destino.

Cuando no llueve de arriba hacia abajo.
Si no llueve de arriba hacia abajo, primero deberá identificar la dirección desde la cual viene la mayoría de las gotas de agua. Apunte su paraguas en esa dirección, y cólóquese detrás de la parte cóncava del paraguas. Camine llevando el paraguas consigo, manteniéndolo en la misma posición.


V. Cerrar su paraguas telescópico StopWaters®.

Una vez que haya llegado a su destino, será momento para cerrar su paraguas telescópico StopWaters®. El procedimiento es también muy sencillo, y se explica a continuación.

1. Ubíquese en una zona seca. Para asegurar la efectividad de su paraguas StopWaters®, es necesario que lo mantenga en la posición mencionada en la sección VI todo el tiempo que esté en una zona de lluvia. No intente cerrarlo si aún se encuentra en una zona de lluvia.

2. Ponga el mástil en posición horizontal, de manera que la membrana quede al lado suyo, cuidando no mojar o lastimar a otras personas. Sacúdalo un poco para quitar el exceso de agua.

3. sosteniendo firmemente el mango con su mano izquierda, busque la ranura de la corredera. Encontrará una espina que la atraviesa. Sosteniendo la corredera con su mano derecha, use su dedo pulgar derecho para presionar la espina. La corredera se soltará de su lugar y se retraerá un poco.

4. Alejando la cara de las espinas, jale la corredera con su mano derecha hacia usted. Los brazos se doblarán, contrayendo la membrana.

En este punto resulta conveniente llevar el paraguas StopWaters® a un lugar seco para escurrirlo. Siga los pasos 5 y 6 de la sección III para abrirlo, y colóquelo en el piso, hasta que se escurra totalmente. Una vez que esté seco, repita los pasos 1-4 de esta sección y continúe con los siguientes:

5. Busque la cinta de seguridad que se encuentra colgando de la membrana. Observe la posición del broche. Rodee el cuerpo retraído del paraguas con la cinta completamente, de manera que llegue a cerrarse el broche. Presione firmemente.

6. Tomando el cuerpo del paraguas con la mano derecha, y el mango con la izquierda, presione firmemente para retraerlo a su posición original. Tenga cuidado de no lastimarse los dedos de la mano izquierda al hacerlo.

Una vez que haya seguido estos pasos, ha cerrado correctamente su paraguas StopWaters®.

Le recomendamos que practique los procedimientos de las secciones III, VI y V varias veces hasta que se sienta en confianza de hacerlo. Recuerde que la práctica hace al maestro.



Solución de problemas

Problema: Intento correr la corredera, pero el paraguas no se abre.
Causa: El broche de seguridad sigue cerrado.
Solución: Suelte el broche de seguridad. Consulte la sección "Cómo abrir su paraguas" de este manual

Problema: Estoy sosteniendo el paraguas, pero aún así me estoy mojando.
Causa: No está lloviendo de arriba para abajo.
Solución: Sostenga el paraguas apuntando a la dirección de donde viene la lluvia.
NOTA: en caso de lluvias muy severas, es probable que necesite adquirir el accesorio FullCover® para protegerse correctamente de la lluvia. Visite la página www.stopwaters.com/es-mx/accesories/fullcover.asp para obtener más detalles.

Problema: La parte cóncava del paraguas no apunta en dirección del mástil.
Causa: Un viento fuerte o algún otro imprevisto ha dañado severamente las aspas de su paraguas.
Solución: Su paraguas necesita servicio técnico. Por favor llévelo a su sucursal StopWaters® más cercana.

Problema: Estoy parado bajo la membrana, y llueve de arriba para abajo, pero aún así me estoy mojando.
Causa 1: La membrana está dañada.
Solución 1: Su paraguas necesita servicio técnico. Por favor llévelo a su sucursal StopWaters® más cercana.
Causa 2: No es la lluvia lo que lo está mojando.
Solución 2: Su paraguas StopWaters® sólo lo protege contra la humedad de la lluvia, mas no contra accidentes personales.

Problema: Estoy sosteniendo el paraguas abierto correctamente, pero no hay diferencia alguna entre estar abajo de él o lejos de él.
Causa: No está lloviendo.
Solución: Espere a que empiece a llover e intente de nuevo.


Para cualquier otro problema consulte a nuestros técnicos especializados en tecnología paraguológica al 01-800-STAY-DRY.


Más del publimetro

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¿Crisis? ¡¡¡Hay que comprar Euros!!! (Gracias Kwancha por el tip)

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No, no es que esté mal... es que lo que ustedes no saben es que cada 8 años humanos son sólo 5 años de pitufo.

Frases al azar.

O "Algunas babosadas coherentes de este feliz gnomo hindú".



Aquí barrieron con diferentes escobas flacas. Gonzalo Hernández intentaba jugar, Karina lo molestaba. "¡Niño obeso!" profería quien recientemente solía tener urticaria. Violines, waltz, xoconoxtles y zanahorias.

Allá, bastantes caballos dormían en feas granjas hediondas. Incansables jinetes kaki limpiaban monturas; no oler porquería querían. Repentinamente sintieron temblores. Unánimemente vibraba Washington xenofóbico; yo zapateaba.


Ayer, bastaba con dar el falso gesto. Hoy, inútil jerarquía kilométrica libera, mas nunca olvida. Pero, ¿qué resulta? "Sólo tengo un valor" (-Wagner). Xerófitas yanquis zafadas.


Algunos buenos compañeros dan evidencias fehacientes. Gordos higos, iridescentes jitomates; kilométricamente largos mares nadan oscilantes. Probablemente quien rompa sus tímpanos únicamente verá whisky, xilófonos, yacientes zombies.



¿Dónde resarcir mis fallas?
Sólo la sirvienta dormirá.

Creador de categorías

Sólo quiero que quede constancia de que yo inventé el término "mecartistrónico" (antes de que empiece a aparecer por ahí en otros lados):


Diez años más que lo usemos y tal vez la RAE lo acepte.

Poutine

Ayer, en un partido de fútbol de la nacamente llamada "Concachampions", un salvadoreño de nombre Mauricio Quintanilla, del equipo Luis Ángel Firpo (así se llama el equipo) cometió foul sobre un jugador de Pumas, y el árbitro lo expulsó.

Pero a Quintanilla le valió sorbete y siguió jugando. ¿Por qué no?

El árbitro no se dio cuenta hasta dos minutos después que le avisaron los Pumas.

El árbitro puede haberse visto muy estúpido al no darse cuenta, pero ¿qué pasaba por la cabeza del jugador cuando decidió no acatar la tarjeta roja? Se supone que estás jugando fútbol profesional, apegándote a sus reglas... pero no las sigues. La autoridad en la cancha es el árbirto... y decidió no respetar a la autoridad y seguir jugando.

¿Qué le pasa? ¿Qué tiene en la cabeza?

Yo les diré qué tiene en la cabeza: poutine.

Para aquellos que tengan la buena suerte de no haberlo probado, les diré qué es el poutine. Es un platillo tradicional de Quebec, que consiste en como medio kilo de papas pseudofritas muy grasosas, bañadas en algo que parece una especie de gravy rebajado que no es más que la grasa restante de la olla donde han freido carne durante toda la semana, y probablemente gravy que dejaron los clientes en sus platos el día anterior, y con una especie de queso blanco cuya calidad no excede la calidad del quesillo de las tortas de Don Torta. Agregue si lo desea tocino medio crudo o salchichas o cualquier cosa medianamente comestible.

Esa es mi definición; anexo el wikilink.

Entre los Quebecuas y Montrealeses parece ser muy popular, y supongo que debe ser muy bueno para bajar la peda, pero en lo particular yo prefiero unos jochos de carrito o unos buenos Chupacabras. Más sabrosos y más nutritivos.

El caso es que, creo firmemente que el jugador ése que les digo tiene poutine en la cabeza. Y lo peor es que no es el único.

Hace unos meses me contaba mi mamá de una de sus alumnas de prepa que estaba echando demasiado relajo en su clase. Al ser regañada, la altanera alumna contestó algo como "a mí no me importa la autoridad, yo hago lo que yo quiera!"

Poutine en la cabeza.

No me quiero imaginar qué será esa escuincla cuando crezca. Si tiene suerte y es buena en la cama, tal vez se case con un millonario que la mantenga en una mansión y vivirá felizmente pensando que merece lo mejor de este mundo. Si no, tal vez se una a una banda de secuestradores. Total, qué importan los demás.

Lo peor es que esto del poutine en la cabeza es hereditario y medianamente contagioso. Y entonces ya tenemos chavos que han aprendido que en este país todo se arregla con paros y marchas, e hicieron una marcha para protestar porque RBD se separaba.


Hace unos días, los "maestros" cerraron la carretera a Cuernavaca durante 7 horas. ¿Sus peticiones? No quieren ser evaluados por su trabajo.

Así es, no sólo son malos en lo que hacen, sino que son lo suficientemente estúpidos como para cínicamente admitirlo en público y decir que tienen miedo de que nos demos cuenta de que no saben hacer lo que hacen.

Ah, y aparte quieren poder heredar su puesto o venderlo. O sea que si mi papá es, por ejemplo, médico cirujano, pues yo seguramente también tengo las capacidades y conocimiento para ser médico cirujano. Así, sin estudiar. Créanme, no me evalúen.

Permítanme sacarles el poutine que tienen en la cabeza. Soy cirujano.


Podría seguir... pero me voy a poner de emo otra vez.

¿Qué hacer? Estudiar, trabajar por el bien de la sociedad, tratar de inculcar valores a los niños, y no dejarnos, pero tampoco pasar por encima de los derechos de los demás.

O atropellar manifestantes, como yo casi hice hace unos meses. (¿Ellos tienen más derecho que yo de usar la calle?)


¿O acaso el que tiene poutine en la cabeza soy yo?





PD: Tal vez estoy siendo demasiado duro. Debería darle otra oportunidad. Sólo he probado el poutine una vez, a lo mejor no es tan malo, sólo me tocó uno malo... Sí, le daré otra oportunidad en algún momento...

Y tú, ¿qué quieres ser cuando seas grande?

Hoy mientras me bañaba, decidía cuál sería el siguiente tema a tratar en este espacio. Todo mundo habla de la crisis mundial (siendo subjetivamente fan de Japón, me gustó este punto de vista), pero creo que a veces hay cosas más importantes que resolver cada quien en su interior.

Y tú, ¿qué quieres ser cuando seas grande?

Curiosamente, en la junta de hoy, Israel nos presentó este documento.

Los invito a leerlo pero no es indispensable para discutir el tema de hoy... sólo me llamó la atención cómo 'coincidió' el tema de la junta con el tema de la regadera.


Cuando yo era niño, tengo recuerdos de que la respuesta a esa pregunta era algo como "los lunes, voy a ser bombero; los martes, cartero; los miércoles, inventor. Los jueves, 'hacedor de cintas' (como mi tío), y los viernes policía."

O algo así. El caso es que me llamaban la atención tantas cosas que no podía decidirme por una sola.

El tiempo pasó, la vida avanzó, la escuela llegó... y llegó un momento en el que la respuesta a la pregunta "Qué quieres hacer?" era obvia: terminar la carrera. Durante 5 años no me tuve que poner a pensar en ello.

Hubo un momento a principios de la carrera que sí consideré desviarme y estudiar actuación. Ambas cosas me apasionan mucho, sin embargo me puse a analizar mi futuro y decidí que, no sólo es "menos complicado" conseguir un "buen trabajo" en la ingeniería, sino que mi talento como artista era menor que mi habilidad como ingeniero, así que dejé de preguntarme cuál realmente me gusta más, puesto que ya sabía la respuesta a las preguntas "para qué soy bueno" y "en dónde hay chamba."

Y mucha gente hace eso. Se dedica a aquello que le lleva el pan a la mesa. En mi caso, afortunadamente, me gusta, pero hay mucha gente que ni eso.

Eliges una carrera según donde haya más chamba. (Esther, la señora que hacía la limpieza en mi casa, decía "¿Y por qué no estudia para doctor? ¿O para abogado? Ellos hacen mucho dinero, ¿no?") Durante 4 años tu objetivo en la vida es ir pasando las materias y terminar tu carrera, para poder presumir tu bonito título universitario. Y con él conseguir un "buen trabajo". Que, muchas veces, tampoco lo escoges tú; ellos te escogen a tí.

De los millones de posibilidades de cosas que hacer en el mundo, decides enfocarte a ser empleado de una de las miles de empresas que hay. De ahí, mandas curriculum a unas cuantas decenas, según las que te enteraste en el periódico o en internet o recomendadas. De esas decenas, a lo mejor unas 20 ven realmente tu curriculum. Unas 15 deciden hablarte, sólo 10 logran contactarte, sólo 7 te interesan, sólo a 5 vas a la entrevista, quizás unas 3 te vuelven a llamar, y te das el lujo de decir que "tú escogiste" una.

Una vez contratado, tu meta en la vida durante esta semana es cumplir con las tareas que te asignen en el trabajo, para que al final de la quincena te den tu cheque.

Luego, si funcionas, tus jefes se encargan de lavarte el coco y convencerte de que tu meta en la vida es hacer carrera ahí. (De nuevo, tampoco lo elegiste tú; y resulta muy cómodo que "ya tienes una meta" por los siguientes años, como cuando estabas en la carrera.) Te enfocas años a trabajar para el jefe. El dueño se vuelve más millonario, y tú quizá subes de puesto y recibes un aumento de, si bien te va, un 20%. Y eso te emociona.


Me asusta escuchar a gente aquí en la oficina que está muy feliz porque este año ya tiene VEINTE días de vacaciones, y eso porque ya lleva veinte años trabajando aquí.

Veinte años cumpliéndole los sueños al dueño. Y quién sabe desde hace cuántos se dejó de preguntar cuáles eran los suyos, porque ya se convenció de que su sueño es "hacer carrera" ahí, como le dicen sus superiores.

Toda una vida decidida por el azar de cuál currículum mandaste antes y cuál empresa te escogió.

Robert Kiyozaki le llama "la carrera de la rata".




Hace unos meses aprendí que no siempre "lo que haces" (a lo que le dedicas el 80% de tu tiempo de vida) tiene que estar definido por "lo que te paga." Y entonces regresa la pregunta.

¿Qué quieres ser de grande?
¿Qué quieres hacer?


Todavía tengo algunas "metas obvias" a corto plazo, como irme a la especialidad en Japón. Pero, ¿y al regresar?

  • A veces me veo muy feliz con mi taller de CNC.
  • A veces me veo muy feliz dirigiendo una orquesta.
  • A veces me veo muy feliz como empleado en una consultoría de CAD-CAE-CAM.
  • A veces me veo muy feliz estudiando teatro.
  • A veces me veo muy feliz yendo los lunes a un taller de comedia musical, los martes haciendo robotitos, los miércoles tocando música y cantando con mis amigos,... los jueves hacedor de cintas y los viernes policía.


Ahora me doy cuenta que desde pequeño tenía ese problema. Me apasionan varias cosas distintas. Y lo peor de todo es que, de esas 5 ó 6 cosas que me apasionan, no soy tan malo en 3. Y cada vez que me dedico a alguna, la gente que me rodea me trata de convencer de que le dedique el 100% de mi tiempo a esa.

Como cuando en la carrera quería participar en todos los talleres de teatro y música y Benjamín me decía que entrara con él al concurso de robótica pero yo quería pasarme todo el día en el taller de mecánica pero el sábado en la noche en casa de Diego quería pasarme todo el fin de semana de fiesta y luego participar con ellos en su teatro experimental. Y luego me pasaba la tarde haciendo la tarea de Control de Calidad y luego jugando Nintendo.

Así que la pregunta para mí sigue abierta. Tengo fé en que encontraré la forma de diseñarme una vida que involucre todo lo que me gusta. O al menos, como dice el documento de Isra, dedicarme un rato a algo sabiendo que no será a lo que le dedique mi tiempo toda mi vida.


Y tú, ¿qué quieres ser de grande?

Café automático

Acabo de descubrir que en una de las ventanas con las que trabajo en la oficina, hay una opción para pedir que me traigan el café en vez de ir a la máquina:


Hasta te da a escoger clase y parámetros:

Mmm... no está funcionando.... pondré mi queja con el Help Desk.




edit: aaah! no!! ya entendí!! qué tonto! Pues claro, nunca me van a traer café. ¿Qué dice la ventanita? "APPLET" ¡No es para café, es para té de manzana!

Rostro escondido.

Ahí está, escondido entre los granos de café. Te está viendo.


No sabes si es grande, conformado por todos los granos, o muy pequeño, escondido entre ellos. Pero ahí está. Sientes su mirada. Mientras más te tardas en encontrarlo, más tiempo le das para que él te observe a ti. ¿No es desesperante?

Ahí está.

Te está viendo.


Imagen: Sweet caffeine por furitsu